La historia de Noelia Castillo, la joven de 25 años que recibió la eutanasia en España, ha conmovido al mundo por su impactante testimonio y la batalla legal por conseguir el procedimiento, pese a la oposición de sus padres. Pero, ¿qué pasó antes de optar por la muerte asistida?
Noelia nació en noviembre del 2000 y su infancia es quizás una de las etapas más felices de su vida. En una entrevista con un programa de Antena 3 recordó que los veranos pasaba junto a su hermana Sheyla en la casa de su abuela, la “yaya”, como le decía cariñosamente.
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Recolectaban conchas, pintaban piedras y trenzaban pulseras. “Nos poníamos a vender cositas hechas por nosotras”, relató la joven con una sonrisa.
Sin embargo, el calvario empezó a los 13 años, cuando sus padres se separaron y perdieron su custodia. Noelia tuvo que entrar en un centro tutelado.
Desde esa época empezó a recibir tratamiento psiquiátrico. Le diagnosticaron trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y trastorno límite de la personalidad (TLP).
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La vida de Noelia empezó a oscurecerse cuando sufrió una cadena de agresiones sexuales. La primera fue por parte de un chico con el que mantuvo una relación sentimental. “Se aprovechó de mí y al día siguiente me lo contó como si fuese algo normal”, contó en entrevista con el programa ‘Y ahora sonsoles’.
Tiempo después, dos jóvenes intentaron abusar de ella en una discoteca. Por último, narró que tres chicos “a la vez” la agredieron sexualmente.
Tras ese episodio, en octubre del 2022, Noelia intentó acabar con su vida al arrojarse desde un quinto piso, lo que la dejó parapléjica y con dolores irreversibles.
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Posteriormente, la joven fue internada en dos ocasiones en clínicas psiquiátricas, pero eso no la detuvo para continuar agrediéndose. Ella contó que tomó pastillas, se provocó lesiones en su cuerpo y hasta bebió un líquido tóxico para carros.
El caso de Noelia empezó a ser conocido por la opinión pública española el 2 de agosto de 2024, día que había sido programada su eutanasia, tras haber recibido el aval del organismo público que vela para que se aplique correctamente el derecho a la muerte digna.
En el último momento, un juez paralizó la muerte asistida, en respuesta a la demanda interpuesta por el padre de la joven, asesorado por el colectivo ultracatólico Abogados Cristianos.
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El caso pasó por el juzgado, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (norte de España), el Supremo y el Constitucional, que inadmitió el último recurso, en el que el padre volvía a pedir suspender de forma cautelarísima la eutanasia.
Finalmente, casi dos años después, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) rechazó paralizar la eutanasia como había pedido su padre tras agotar todas las vías legales en España.
La solicitud de la eutanasia desembocó en el quiebre total de la relación entre Noelia y su padre. Cuando ella le contó sobre su decisión, él le dijo: “Bueno estoy viendo el fútbol, hablamos mañana, para mí estás muerta, no quiero saber nada de ti”.
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“Ya no puedo más. No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta en la cabeza”, manifestó la joven.
La eutanasia se llevó a cabo el jueves 26 de marzo en el Hospital Residencia Sant Camil de Sant Pere de Ribes (Barcelona), donde estaba ingresada, según informó la entidad Abogados Cristianos, que ha representado al padre de la joven en sus recursos ante la justicia.
La joven deseaba que nadie la viera cerrar los ojos. En la entrevista con ‘Y ahora sonsoles’ indicó que no permitirá que su madre esté en el momento que le pongan el fármaco para la muerte, pese a que la progenitora se lo había pedido.