El embajador de Venezuela en Trinidad y Tobago, Álvaro Sánchez Cordero, tachó de “secuestro político” a la detención de Nicolás Maduro por tropas militares estadounidenses. Según autoridades venezolanas, el operativo dejó víctimas civiles y militares.
En una rueda de prensa de este domingo frente a la embajada venezolana en suelo trinitense, el diplomático sostuvo que la captura de Maduro y de su esposa Cilia Flores “no es un proceso legal”, sino una acción motivada por razones políticas. “Es un secuestro político a una nación que se rehúsa a rendirse”, afirmó Sánchez.
Para el embajador, se trató de “una nueva agresión criminal” contra Venezuela y exigió la liberación inmediata del mandatario. “Pedimos, de parte de los venezolanos, la libertad de Nicolás Maduro, inmediata y sin condiciones. No es un criminal, es un presidente ilegalmente atacado que trata de defender su tierra”, expresó.
Las declaraciones diplomáticas se suman al pronunciamiento del ministro de Defensa, Vladímir Padrino López, quien denunció que durante la operación estadounidense fueron asesinados custodios del presidente, militares y civiles. En un comunicado leído en cadena nacional, acusó a Estados Unidos de “asesinar a sangre fría a gran parte de su equipo de seguridad, soldados y ciudadanos inocentes”.
Puede interesarle: El Papa León XIV pide superar la violencia y garantizar la soberanía en Venezuela
Padrino no precisó una cifra oficial de fallecidos. No obstante, el diario The New York Times, citando a un alto funcionario venezolano bajo anonimato, reportó que el número de víctimas mortales podría ascender a 80 personas, entre civiles y miembros de las fuerzas de seguridad.
El ministro ratificó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana reconoce a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, en cumplimiento de la decisión del Tribunal Supremo de Justicia. “Exigimos la liberación inmediata de nuestro comandante en jefe”, afirmó, al tiempo que reiteró que Maduro es “el auténtico y genuino líder constitucional de todos los venezolanos”.