Ecuador versus el mundo

miércoles, 12 mayo 2021 - 05:35
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    Salgamos por un momento de las típicas peleas políticas en este país (imagine su candidato más odiado aquí). Superadas esas broncas internas, analicemos cuáles son las tendencias globales post pandemia, reflexionemos y finalmente debatamos si nuestras riñas internas son los únicos temas que deberían preocuparnos.

    Gran parte de los gobiernos internacionales están trabajando en planes para la recuperación del crecimiento económico y la generación de nuevas plazas de trabajo, de forma sólida, para enfrentar los retos post pandemia. Sus proyectos incluyen a la protección medioambiental, entre otros temas, como factores fundamentales para el progreso social. La razón: sencillamente, entienden que un futuro de crecimiento depende de que eventos como el cambio climático no terminen destruyendo a la sociedad en su conjunto. Solo Trump y otros intrépidos en la arena internacional se han atrevido a renegar sobre tremenda realidad, y han sido el hazmerreír por ello a nivel global.

    Solo para dar un ejemplo (de muchísimos similares): España decidió esta semana invertir más del 40% del total de su plan de recuperación hacia una transición ecológica. Esto no solo está pasando en Europa; los países de nuestra región también están incluyendo planes de transformación hacia la economía verde, post COVID 19. Producto de todo ello y para colmo en un futuro de corto plazo (porque ahora esta transformación fruto de las revoluciones industriales es rapidísima), los mercados internacionales no estarán definidos solo por condiciones como el costo y la calidad de los productos, ahora además tendrán como factor de decisión cuál será la huella medioambiental de todos sus sistemas de producción. Es eso, estimado lector, o simplemente estamos globalmente jodidos. 

    En este punto es donde conviene la reflexión: ¿Está bien que, en medio de toda esa reingeniería global, en el Ecuador (y sobre todo sus líderes políticos), vivan solamente peleando el uno contra otro, hasta que decidan quién es el peor? Cabe señalar, que no me refiero a que no se debería discutir sobre la corrupción y exigir pago de culpas a los verdaderos culpables, sino que intento señalar que la agenda país debería ir más allá de estos temas y enfocarse en nuestro porvenir. La prioridad entonces debería ser el delinear cual va a ser la estrategia de nuestro país para subirse en la próxima oportunidad de desarrollo internacional, proporcionando una solución real a los problemas que enfrentamos.

    Ojalá que los nuevos representantes abran espacio a construir oportunidades alrededor de temas tan importantes, como el plan de reactivación verde de esta tierra mega diversa, en lugar de odios y rencillas de grupos, sino que en cambio estén debatiendo cómo liderar a esta nación hacia el nuevo camino del progreso. Muchos dicen que es pedirles mucho; otros decimos que deben quizás ser conscientes de la complicada emergencia que vivimos, y por ende entender que deben ser mejores que lo que nos propone la historia.

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