En una época donde los estándares de belleza parecen cambiar constantemente, un pilar fundamental se mantiene inalterable: el cuidado de la piel. Más allá de la edad, una piel sana y radiante es el reflejo de nuestro bienestar.
Hoy, gracias a los avances en la dermatología, la cosmética y un mayor conocimiento sobre cómo el sol, la nutrición y el medio ambiente influyen en el envejecimiento prematuro, el camino hacia una piel saludable ya no es un misterio. Es una combinación de hábitos diarios, tratamientos específicos y, sobre todo, la guía experta de profesionales que nos ayuda a navegar este mundo de opciones.
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La doctora Paola Félix, especialista en dermatología clínica y estética, nos comparte las claves para nutrir y proteger nuestra piel, no solo para lucir bien, sino para sentirnos plenos en cada etapa de la vida. Para ella el cuidado se basa en tres pilares fundamentales que son cruciales sin importar la edad y estos son: la limpieza, la hidratación y la fotoprotección.
Limpieza: Es el paso más importante. La piel debe limpiarse por la mañana y por la noche para eliminar la suciedad, el exceso de sebo y la polución. La doctora recomienda usar limpiadores suaves, como los jabones ‘syndet’, que tienen un pH similar a la piel y ofrecen una higiene más suave, o también sugiere el uso de aguas micelares que limpien profundamente. Hidratación: Es vital para mantener la piel sana. El tipo de hidratante debe elegirse según el tipo de piel. Para pieles grasas o con acné, lo ideal son sueros o geles que contengan ingredientes como el ácido glicólico o el ácido salicílico. Para pieles secas, se recomiendan cremas con ceramidas. En el caso del popular ácido hialurónico, la especialista comenta que puede usarse pasados los 20 años, como prevención del envejecimiento. Aunque también podría aplicarse antes por recomendación dermatológica en pieles acneicas. Fotoprotección: El protector solar es el mejor producto anti-envejecimiento, señala la experta. Este paso, al igual que la limpieza, es esencial aplicarlo desde la infancia. La doctora enfatiza que el sol es de los peores enemigos de la piel, no solo puede causar fotoenvejecimiento, arrugas y manchas, sino que el exponerse al sol sin protección aumenta el riesgo de cáncer de piel. Ya que la radiación ultravioleta puede causar daño en el ADN y las células cutáneas se aconseja usar un protector de amplio espectro que cubra la radiación UVA, UVB, e infrarroja. Rutinas del cuidado de la piel según la edad sugeridas por la experta
El cuidado de la piel evoluciona con el tiempo, y aunque los tres pilares se mantienen, los productos y tratamientos específicos cambian con la edad y las necesidades de cada persona.
A los 20 años
A esta edad, la doctora subraya la importancia de la fotoprotección y de evitar el consumo de tabaco. Además de la limpieza e hidratación adecuadas, se puede empezar a usar productos como:
Sueros con vitamina C, ácido hialurónico y niacinamida.T ratamientos profesionales como limpiezas faciales mensuales. Peelings químicos de baja intensidad para mejorar el brillo de la piel. En caso de acné activo, se pueden considerar láseres de pulso largo o tratamientos con luz LED. Las exfoliaciones deben hacerse solo una vez por semana para no dañar la barrera protectora de la piel, ya que la piel tarda unos siete días en renovarse. A los 30 años
Durante esta etapa pueden aparecer los primeros cambios de pigmentación (manchas) y líneas de expresión por el sol. La doctora recomienda:
El uso de retinol para tratar las hiperpigmentaciones y las líneas finas. Es crucial que este producto sea prescrito por un especialista, ya que su uso incorrecto puede causar efectos adversos. Inyectables. Se puede empezar con tratamientos como Skin Boosters (pequeñas dosis de ácido hialurónico para dar brillo), plasma rico en plaquetas para regenerar tejidos, o Baby Botox para suavizar líneas de expresión leves. Bioestimuladores como la hidroxiapatita de calcio o el ácido poliláctico pueden empezar a usarse para estimular la producción de colágeno. A los 40 años
Las líneas de expresión se vuelven más marcadas (patas de gallo, líneas de marioneta). A partir de esta década, los tratamientos se vuelven más intensivos:
Ácido hialurónico inyectable para rellenar arrugas y recuperar volumen perdido. La doctora destaca que los productos modernos son biodegradables y buscan un resultado natural. Toxina botulínica de forma más regular para las arrugas dinámicas. Los bioestimuladores se vuelven más importantes para mejorar la flacidez y tensar la piel. La radiofrecuencia con microagujas es un tratamiento complementario ideal para potenciar el efecto lifting. 50 años y más
En esta etapa la combinación de tratamientos es clave para mantener la piel en óptimas condiciones:
Aparatología (radiofrecuencia, luz LED, láser), bioestimuladores, toxina botulínica y ácido hialurónico son los principales aliados. La especialista también sugiere considerar procedimientos quirúrgicos como la blefaroplastia (cirugía de párpados) para rejuvenecer la mirada y el rostro en general. La piel y su relación con el estilo de vida
El cuidado de la piel no se limita a los productos. La dermatóloga insiste en que una piel saludable es el resultado de un enfoque holístico que incluye:
Dieta: Evitar el exceso de carbohidratos, azúcares y alimentos ultraprocesados. Las harinas y los lácteos, en particular, pueden exacerbar el acné. Hábitos: Se debe dormir lo suficiente para ayudar a la reparación y regeneración celular. Llevar una alimentación equilibrada, baja en azúcares y grasas saturadas, así como hidratarse bien. Además se aconseja no fumar, pues el cigarrillo es un gran enemigo de la dermis, ya que el alquitrán se deposita en la piel, las uñas y los dientes, dándoles un tono amarillento. Ejercicio: El ejercitarse es fundamental para la salud, aunque la dermatóloga advierte que los ejercicios de alto impacto, como correr o el crossfit, pueden consumir más rápidamente el colágeno facial. Por ello, recomienda complementar con ejercicios de fuerza (pesas) que ayudan a estimular el colágeno de todo el cuerpo. Atención con el cuidado del contorno de los ojos
La piel alrededor de los ojos es una de las más delicadas y delgadas de todo el cuerpo, por lo que requiere un cuidado especial. La doctora Félix insiste en que no se debe usar la misma crema facial en esta zona, ya que los párpados y el contorno son mucho más sensibles y pueden reaccionar con enrojecimiento y descamación a productos más fuertes, como aquellos con retinol.
Por ello, es fundamental usar una crema específica para el contorno de ojos que hidrate profundamente, manteniendo la piel de esta área suave y luminosa a cualquier edad.
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