El Gobierno de Estados Unidos ha dado un giro radical a sus recomendaciones nutricionales. Bajo el liderazgo de su secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., las nuevas guías buscan priorizar lo que llaman "alimentos de verdad", alejándose de los consejos de las últimas décadas.
LEA TAMBIÉN: Salud en Ecuador y el mundo: avances, crisis y los hechos que marcaron el 2025
Este cambio es crucial porque no solo afecta a las familias, sino que define los menús en escuelas, hospitales y prisiones de todo el país.
La tradicional pirámide alimenticia se ha invertido visualmente. Lo más llamativo es que alimentos que antes se consideraban "ocasionales" ahora ocupan un lugar central como es el caso de la proteína animal. Se recomienda aumentar su consumo (entre un 50 % y 100 % más que antes). La carne roja, la leche entera y la mantequilla aparecen ahora como opciones saludables.
LEA TAMBIÉN: Nuevos tratamientos de cáncer abren espacios de debate en universidades del Ecuador
Mientras, las grasas naturales (sebo de res y mantequilla) se presentan como alternativas para cocinar, lo que ha generado debate en la comunidad científica, que suele asociar estas grasas con riesgos cardíacos.
Las frutas y verduras mantienen su importancia junto a las proteínas, y los cereales quedan relegados a la base de la pirámide, es decir, que se recomienda un menor consumo.
El punto donde hay más consenso es la lucha contra la comida procesada. El mensaje del Gobierno es tajante: "Coman alimentos de verdad". Esto, debido a que en EE.UU. más de la mitad de las calorías diarias vienen de ultraprocesados, una cifra mucho más alta que en Europa o Latinoamérica.
LEA TAMBIÉN: Duelo gestacional: El luto invisibilizado de quienes lloran a sus bebés
El objetivo del gobierno es eliminar el exceso de aditivos, sales y azúcares añadidos que dañan la salud pública.
Las nuevas guías son más flexibles y algo vagas en este tema. Aunque admiten que "beber menos es mejor", no ponen límites estrictos, definiendo el alcohol como un "lubricante social". La recomendación más curiosa de las autoridades ha sido simplemente "no beber alcohol en el desayuno".
A pesar del entusiasmo del Gobierno con su movimiento Make America Healthy Again, muchos científicos están preocupados. Instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierten que el exceso de carne roja puede ser cancerígeno, y estudios recientes vinculan el consumo alto de mantequilla con una mayor mortalidad.