Este 7 de mayo de 2026 se cumplen 21 años de la muerte de Otilino Tenorio, uno de los delanteros más recordados del fútbol ecuatoriano. Su fallecimiento, ocurrido en un accidente de tránsito en la vía entre Santo Domingo y Quevedo, conmocionó al país y dejó una huella que todavía permanece entre aficionados, excompañeros y clubes donde construyó su carrera.
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Tenorio murió con 25 años, en un momento donde atravesaba uno de los mejores pasajes de su trayectoria profesional. Su rendimiento con El Nacional lo había convertido en una opción importante para la selección de Ecuador, que comenzaba a preparar el camino hacia el Mundial de Alemania 2006.
Más allá de sus goles, el delantero quedó instalado en la memoria colectiva por una celebración que se volvió icónica en el fútbol ecuatoriano. Cada vez que anotaba, aparecía una máscara del hombre araña, imagen que terminó dándole el apodo del ‘Spiderman del gol’.
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Su etapa más recordada estuvo ligada a Emelec, donde debutó profesionalmente en 1998 y rápidamente se ganó el cariño de la hinchada azul por su potencia, velocidad y personalidad dentro de la cancha.
Con el ‘Bombillo’, Otilino Tenorio marcó goles importantes y se consolidó como uno de los delanteros más carismáticos de inicios de los años 2000. Su estilo de juego y sus celebraciones lo transformaron en un futbolista distinto para la época.
Uno de los momentos más recordados de su carrera ocurrió pocas semanas antes de su fallecimiento. El 17 de abril de 2005, jugando para El Nacional, le marcó tres goles a Emelec en la goleada 5-2 en el Olímpico Atahualpa.
Aquel partido dejó una escena que con el paso del tiempo adquirió un significado especial. Tenorio, identificado profundamente con Emelec, decidió no celebrar uno de sus tantos con la tradicional máscara. En su lugar, hizo un gesto de corazón hacia la hinchada azul. Ese terminó siendo el último gol de su carrera.
Un año después de su muerte, durante el Mundial de Alemania 2006, Ecuador le rindió uno de los homenajes más recordados de su historia reciente.
Tras marcar ante selección de Costa Rica en la victoria ecuatoriana por 3-0, Jaime Iván Kaviedes sacó una máscara amarilla de Spider-Man y celebró frente al mundo como lo hacía Otilino Tenorio.
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La imagen recorrió distintos países y volvió a instalar el recuerdo de un futbolista que, pese al paso de los años, continúa siendo una figura especial dentro del fútbol ecuatoriano.