Según reporta la agencia meteorológica japonesa (JMA), el movimiento telúrico tuvo lugar a las 22:19 (hora local) y su epicentro fue en las islas Amakusa.
El can soportó un mes sin agua ni comida, además de las altas temperaturas registradas bajo las ruinas de un edificio de 14 pisos en Catia la Mar, Venezuela.
El menor colabora en labores de logística en La Guaira junto a brigadas internacionales y ya ha puesto a salvo a un perro y un gato de entre los escombros.
El sistema de alertas sísmicas de Android utiliza sensores integrados en millones de teléfonos para detectar movimientos telúricos y emitir advertencias en zonas potencialmente afectadas.
Organizaciones de voluntarios y refugios coordinan asistencia médica primaria y traslados debido a la alta demanda de atención para mascotas afectadas por el terremoto.
Luego del doble terremoto del pasado miércoles, cientos de personas se volcaron a llevar por su propia cuenta los cuerpos de sus familiares fallecidos a la principal morgue de Caracas.
La CNPC precisó que en Guasave el sismo fue percibido de manera fuerte por la población, con algunas evacuaciones en edificios públicos, sin reporte de afectaciones.
La Red de Apoyo Canino de Venezuela solicita insumos médicos y alimento tras la devastadora catástrofe que ya deja más de 1.700 muertos y más de 5.000 heridos.
El menor fue localizado en el sector de Macuto, en La Guaira, durante un operativo conjunto entre el equipo USAR ECU-01 y rescatistas de República Dominicana.
Los dos sistemas operativos cuentan con funciones que permiten recibir notificaciones de actividad sísmica en tiempo real y ganar segundos clave para reaccionar ante una emergencia.
Los dos ejemplares del equipo USAR ECU-01 y sus guías del Cuerpo de Bomberos trabajan en la localización de personas atrapadas bajo estructuras colapsadas en las zonas más afectadas.