La operación militar se desarrolló en el cantón Tena y provocó pérdidas estimadas en USD 540.000 para estructuras vinculadas a la extracción ilícita de minerales.
La obra, de USD 19 millones, busca ralentizar el desgaste del cauce y resguardar la captación de la mayor hidroeléctrica del país, en medio de un fenómeno considerado único.
Desde el primer sismo, en la noche del 31 de enero de 2025, hasta la mañana del sábado 1 de febrero; el Instituto Geofísico ha reportado la continuidad de la actividad sísmica.