El sujeto, señalado como uno de los autores intelectuales del asesinato de Fernando Villavicencio, llegó al país cafetero hace cinco o seis días antes de su detención en México.
La abogada de la víctima, María del Mar Gallegos, aseguró que cuenta con 60 pruebas entre periciales, testimoniales y documentales contra el exlegislador.