La muerte del profesional de la salud, de 37 años, a manos de agentes federales del ICE desató protestas y profundizó los cuestionamientos a la ofensiva antiinmigración en Estados Unidos.
Trump ha hecho de la represión de los delitos, en particular los cometidos por migrantes, un elemento central de su segundo mandato en la Casa Blanca, iniciado en enero.