Un estudio científico reveló que dos de cada tres filetes vendidos como corvina en mercados de cuatro ciudades de la Sierra ecuatoriana son carne de tiburón, mal etiquetada y vendida sin una identificación precisa.
La falta de garantías en el comercio de aletas y troncos de tiburones hizo que Ecuador se enfrente a una sanción internacional. Alex Hearn analiza la situación en esta entrevista.