Darío Javier Peñafiel Nieto inició su carrera criminal con un secuestro en 2016 y terminó como líder de una facción armada vinculada al narcotráfico internacional.
Los presuntos implicados, quienes utilizaron capuchas para no ser identificados, dispararon en múltiples ocasiones hacia el edificio de la fuerza pública, en el que pernoctaban varios efectivos.