Según la información recabada por los investigadores, el joven fue interceptado la noche del 18 de febrero en el sector de Calderón, en el norte de Quito.
Por el momento no se han podido esclarecer las circunstancias bajo las que ocurrió su muerte y las autoridades no descartan que Noboa haya sido víctima de un hecho delictivo.
Después de emprender un acto heroico, una fuerte corriente arrastró a Víctor a las profundidades del océano Atlántico. Tras días de búsqueda, la ola trajo de vuelta su cabeza.