El Boletín de Científicos Atómicos, fundado por Albert Einstein y otros científicos nucleares de la Universidad de Chicago, colocó el reloj a siete minutos para la medianoche en 1947.
Moscú instó a las potencias nucleares a "resolver esta tarea prioritaria" poniendo fin a sus "peligrosos intentos" de usurpar "los intereses vitales de los otros".