Arcsa recordó a la ciudadanía que sus técnicos realizan inspecciones debidamente identificados y que, bajo ninguna circunstancia, solicitan dinero o beneficios.
Los mensajes incluían amenazas explícitas y el envío de fotografías de armas de fuego, además de fijar un plazo límite hasta el mediodía para realizar un depósito de USD 5.000.
El (SNAI confirmó que los decesos ocurrieron la noche del 18 de enero en la cárcel de El Inca, en el norte de la capital, a donde los detenidos habían sido trasladados.