El cierre del espacio aéreo en Medio Oriente desvió vuelos, dejó miles de pasajeros varados y encareció las rutas entre América, Europa, Asia y el Golfo.
Se prevé que la enorme provisión de crudo proveniente de Venezuela, transportado hacia los EEUU, impida que el precio del barril se desboque tras el ataque bélico contra Irán.