Aunque la ONU instó al Estado y a Furukawa a actuar sin más demora para garantizar la reparación, al menos nueve demandantes fallecieron sin ver cumplido su legítimo anhelo de justicia y reparación.
Algunas de las víctimas exigieron a los ministros presentes que además de las disculpas cumplan con una reparación integral, con el objetivo de que estas situaciones no vuelvan a ocurrir.