Inteligencia artificial detecta señales sísmicas que revelan estructuras ocultas en las profundidades de la Tierra

Un algoritmo procesó más de dos millones de registros de terremotos para mapear heterogeneidades en el límite entre el manto y el núcleo terrestre.

Imagen referencial del planeta Tierra.
Ligia Proaño Fabara

La inteligencia artificial dio un nuevo paso en la exploración del interior del planeta. Un estudio publicado el pasado 23 de agosto de 2026 en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth reveló cómo un equipo de científicos utilizó técnicas de aprendizaje profundo para identificar señales débiles que ayudan a mapear estructuras poco conocidas a 2.900 kilómetros de profundidad, justo en la frontera donde el manto sólido se encuentra con el núcleo externo líquido.

LEA TAMBIÉN: El acuerdo de Meta presiona a YouTube y TikTok para reforzar la protección de los menores de edad

La investigación analizó datos de terremotos con magnitudes iguales o superiores a 6 registrados entre 1990 y 2024. Gracias al algoritmo, los geofísicos lograron construir un catálogo de 174.929 señales sísmicas precursoras (denominadas precursores PKP), una cifra diez veces mayor a la obtenida en estudios previos mediante revisiones manuales.

Una ventana a 2.900 kilómetros de profundidad

El estudio de las capas profundas de la Tierra representa un desafío constante, ya que es imposible acceder físicamente a ellas. Para analizarlas, la ciencia depende del comportamiento de las ondas sísmicas, las cuales cambian de trayectoria o se dispersan cuando atraviesan materiales con composiciones y densidades distintas.

El sistema de IA permitió rescatar precursores PKP que solían confundirse con ruido de fondo en los sismogramas. Al aumentar la cantidad y densidad de observaciones, los científicos pudieron conectar puntos que antes parecían aislados, transformándolos en bandas continuas de material heterogéneo en la base del manto terrestre.

Seis zonas prioritarias de exploración geofísica

El mapa elaborado por los investigadores identificó seis regiones con alta probabilidad de albergar estructuras no caracterizadas, las cuales se proyectan como objetivos prioritarios para futuras expediciones de análisis de datos.

Asimismo, el estudio halló evidencias de zonas de velocidad ultrabaja (ULVZ), áreas donde las ondas sísmicas reducen drásticamente su velocidad. Los autores sugieren que estas acumulaciones podrían ser restos de antiguas placas tectónicas que se hundieron hasta el fondo del manto, combinadas con fusiones parciales de roca e interacciones térmicas.

Implicaciones para el estudio de la dinámica terrestre

Comprender la distribución de estos materiales en el límite entre el núcleo y el manto resulta clave para descifrar la transferencia de calor interna y el reciclaje del material terrestre a escala planetaria.

LEA TAMBIÉN: HONOR Robot Phone: así funciona el celular con cámara robótica e inteligencia artificial

A pesar de estos hallazgos, el equipo investigador señala que el mapa actual es un punto de partida. En las siguientes fases de la investigación será necesario desarrollar modelos tridimensionales para precisar la temperatura, volumen y composición exacta de las estructuras detectadas.