Quito: rescatan a un perro que vivía aislado y descuidado en un balcón

Una denuncia ciudadana permitió que la Unidad de Bienestar Animal interviniera en un caso de presunto maltrato en el sector de Guamaní.

Un perro aislado en un balcón en la ciudad de Quito.
Ligia Proaño Fabara

Una denuncia ciudadana permitió visibilizar la compleja realidad que atravesaba Lupo, un perro de apenas nueve meses de edad que vivía bajo condiciones inadecuadas con sus tutores. El animal pasaba casi todo el día en el balcón del departamento que arrendaban en el barrio Santo Tomás, en el sector de Guamaní, al sur de Quito.

El espacio en el que permanecía era reducido y no contaba con un techo que lo protegiera de la lluvia o del intenso sol, además de ofrecerle escasas posibilidades de movimiento.

LEA TAMBIÉN: Refugio de animales en Quito denuncia ataque que dejó varios perros heridos

Intervención de las autoridades

Tras la alerta, inspectores de la Unidad de Bienestar Animal (UBA) del Municipio de Quito acudieron al lugar junto con personal de la Agencia Metropolitana de Control (AMC) y de la Policía Nacional, con el fin de verificar la situación.

Durante la intervención, el tutor de Lupo explicó que había adoptado al perro meses atrás, luego de que una pareja extranjera tuviera que regresar a su país. Indicó que, debido al reciente embarazo de su esposa y por recomendaciones médicas, decidió que el animal no permaneciera dentro del departamento, ya que soltaba mucho pelo. Además, mencionó que atravesaban dificultades económicas que les impedían cambiarse de vivienda.

Sin embargo, los inspectores constataron que las condiciones en las que vivía Lupo no garantizaban su bienestar. En el balcón no tenía acceso permanente a agua ni alimento, y la presencia de excremento evidenciaba un descuido prolongado. Asimismo, el perro no estaba esterilizado ni contaba con su esquema de vacunación al día.

Entrega voluntaria y proceso de recuperación

Tras recibir la orientación correspondiente por parte de las autoridades, el tutor accedió a entregar a Lupo de manera voluntaria para que pase al cuidado de la UBA. Se despidió del animal y expresó su pesar por no haber podido brindarle una vida adecuada.

Los inspectores de la UBA elaborarán el informe técnico respectivo, que será remitido a la AMC para determinar las posibles sanciones administrativas conforme a la normativa vigente.

LEA TAMBIÉN: Caso Isla Puná: personal del Municipio de Guayaquil activa investigación por presunta muerte de perros

Lupo fue trasladado a uno de los centros de atención de la UBA, donde recibirá valoración médica, cuidados veterinarios y el seguimiento correspondiente. Se trata de un perro juguetón, obediente y muy cariñoso, que disfruta del contacto humano.

Una vez que complete su proceso de vacunación, esterilización y colocación de microchip, estará listo para ser dado en adopción. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a reflexionar sobre la tenencia responsable y recordaron que un balcón, una terraza o un patio no sustituyen un hogar digno para un animal de compañía.