¿Qué hacer cuando a tu bebé se le afloja el estómago?

Son algunas las causas y es el pediatra quien debe determinar si hay deshidratación y la causa en caso de que se trate de una diarrea aguda.
Rosita González Artigas

La diarrea es la eliminación demasiado rápida de deposiciones, que contienen básicamente agua. Se pueden dar por trastornos de secreción (de sodio y cloro que arrastran agua y provocan la diarrea) o de absorción que impide la correcta asimilación de líquido y alimentos.

En un niño sano, la consistencia de las heces es blanda y la frecuencia oscila entre 1 y hasta 3 veces por día. Si notas un cambio en consistencia y frecuencia, debes enseguida consultar con el pediatra, especialmente en los primeros meses de vida del pequeño. Es el médico quien, luego de la consulta física y tal vez algunos exámenes, determinará si el pequeño está deshidratado, si se trata de una diarrea viral o bacteriana y su tratamiento.

Diarreas virales: Los virus constituyen la causa más frecuente de gastroenteritis agudas en el niño, sobre todo antes de los 2 años de edad. Estas diarreas son acuosas y provocan frecuentemente deshidrataciones que requieren ser compensadas mediante soluciones de rehidratación oral.

Los rotavirus son responsables del 30-50% de las gastroenteritis agudas infantiles y de más del 70% de las del lactante menor de 1 año. La transmisión es fecal-oral. Producen una diarrea líquida y abundante, a veces sanguinelontas. El período de incubación es de 2-4 días. Puede haber fiebre, alteración del estado general, vómitos y hasta un síndrome inflamatorio. El momento máximo de la diarrea se produce entre las 24-48 horas. Muchos casos pueden ser moderados o asintomáticos, ya que el 90% de la población general presenta anticuerpos en la sangre.

Diarreas bacterianas: Las diarreas bacterianas pueden ser acuosas, como el cólera, pero son más a menudo mucosanguinolentas, con fiebre elevada. Este tipo de diarreas, en particular por salmonelas y shigelas, se producen en pequeñas epidemias intrafamiliares o en comunidades. Las gastroenteritis agudas por salmonelas no requieren tratamiento antibiótico si son breves y se resuelven con rapidez. Cuando la diarrea se prolonga más de 4 días, incluso sin fiebre, el tratamiento antibiótico es útil y contribuye a reducir la duración de la diarrea. La única indicación de tratamiento sistemático se refiere al lactante pequeño menor de 6 meses, en el cual el riesgo de bacteriemia es importante, con posibilidad de localizaciones secundarias (meningitis).

Es importante saber que casi el 50% de los niños menores de 5 años y el 16% de los adultos excretan el germen en sus heces varias semanas después del episodio agudo.

En las diarreas por Escherichia, la E. coli es, con gran diferencia, la más importante. E. coli enterotoxigénica (ETEC) constituye la principal causa de diarrea bacteriana infantil en el Tercer Mundo y una causa importante de diarrea del viajero en el adulto. La diarrea es intensa, de tipo tóxica y requiere el empleo de soluciones de rehidratación oral, pero no tratamiento antibiótico.

Las bacterias por shigelas, producen un cuadro clínico, que puede ser una diarrea simple o, por el contrario, un síndrome disentérico con shock y manifestaciones neurológicas, por eso se tratan con antibióticos.

CUIDA SU FLORA INSTESTINAL

La flora intestinal de los niños puede afectarse por diarreas prolongadas, originadas por gastroenteritis, enterocolitis o por en consumo de los antibióticos y en esos casos es aconsejable, a partir de los 2 años, que tomen un restaurador de la flora intestinal. Si el niño tiene ya la diarrea, la dosis suele ser de 2 tomas (sobrecitos) al día pero también puedes hacerlo de manera preventiva, con 1 sola toma diaria, justamente para evitar la diarrea.