Los bajos índices de vacunación favorecen la creación de nuevas variantes de COVID-19

"Cuando las personas que no tienen inmunidad contra este virus se infectan, se convierten en fábricas virales", explica el Dr. John Swartzberg de la Universidad de California en Berkeley.

Una dosis de la vacuna AstraZeneca
Revista Vistazo

"Ómicron", la nueva variante de Covid-19 descubierta en Sudáfrica ha supuesto un nuevo desafío para los científicos, que buscan maneras de combatirla mientras se expande por el mundo, contagiando cada vez a más personas.

El médico John Swartzberg, profesor emérito de la cátedra de enfermedades infecciosas y vacunación de la Universidad de California en Berkeley, reconoce el rol que la vacunación tiene en la evolución del virus y la aparición de nuevas variantes.

"Cuando las personas que no tienen inmunidad contra este virus se infectan, se convierten en fábricas virales; producen miles de millones de partículas virales. Si las personas son fábricas virales se convierten en fábricas de variantes, porque algunas de esos miles de millones serán una variante", explica Swartzberg al medio de noticias BBC.

La proliferación de variantes y el incremento de los índices de contagio pueden generar lo que el Dr. Swartzberg considera como una "tridemia", que se basa en el contagio progresivo de diferentes variantes dentro de una misma zona.

Además, menciona que posiblemente la próxima variante será la que genere la transición del virus de pandemia a endemia.

"La mayoría de las variantes no tienen éxito, pero alguna lo tendrá. Ese es claramente el problema que tenemos. No tenemos suficientes personas con inmunidad, lo que permite que el virus siga encontrando hogar en seres humanos que funcionen como sus fábricas virales para producir más partículas virales, y eso significa más variantes", relata Swartzberg, con relación al peligro al que la humanidad se predispone manteniendo niveles de vacunación bajos en diversas zonas.

"La única forma de romper ese ciclo es vacunar a los seres humanos en una tasa mucho más alta que la que tenemos hoy en todo el mundo. De nada sirve que EE.UU. vacune a toda su población si el resto del mundo no está vacunado. El virus no reconoce nacionalidades. Simplemente buscará y encontrará seres humanos para infectar. Donde sea que estén, allí irá; en EE.UU, en Sudamérica, en África o donde sea", concluye Swartzberg.