"Volver a vivir": tatuajes de areola que devuelven la autoestima tras el cáncer de mama en Ecuador
Guillermo Barros realiza este procedimiento desde el 2019 en Quito y ha atendido a 69 mujeres, que buscaban no solo un cambio estético, sino también emocional.
Desde el 2019, Guillermo Barros lleva a cabo una iniciativa que demuestra que el arte de tatuar puede ser una herramienta de reparación física y emocional. Se trata de la reconstrucción de areolas mamarias para pacientes que hayan tenido cáncer, una técnica que ha devuelto la autoestima a 69 mujeres.
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Soraya Mecías perdió su seno izquierdo luego de que le detectaran cáncer de mama grado uno. El médico tratante hizo una extirpación completa para evitar que el tumor se expanda. La cirugía fue exitosa, pero el procedimiento dejó estragos en su autoestima.
Ante este vació emocional, Soraya decidió someterse a una nueva cirugía para colocarse un implante mamario con la esperanza de volver a sentirse ella misma, pero la cicatriz de la primera intervención seguía ahí y la apariencia del pezón no coincidía con la del seno derecho.
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Su cirujano le comentó que existían tatuajes de reconstrucción de areolas, un procedimiento que consiste en implantar pigmentos hipoalergénicos en las capas superficiales de la piel para recrear la forma, el color y el relieve visual de la areola del seno.
¿En qué consisten los tatuajes de reconstrucción de areolas?
Soraya acudió al estudio de Guillermo Barros, un reconocido tatuador quiteño con 26 años de experiencia. Su recorrido en el arte empezó desde muy joven y ha ganado reconocimiento por su estilo “abstracto realista pop”, caracterizado por colores vibrantes y figuras llamativas.
Sin embargo, desde el 2019, ha combinado su tendencia artística con algo mucho más sutil y sencillo, pero a la vez extremadamente transformador para las mujeres que han padecido cáncer de mama.
Guillermo explica que, para realizar una reconstrucción de areola, el requisito principal es que hayan pasado por lo menos seis meses de la cirugía y que la cicatriz esté completamente curada.
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Posteriormente, fusiona su experiencia de colorimetrista para determinar el tipo de pigmento más adecuado para la piel de la paciente. En el caso de las mujeres que han perdido un seno, se toma como referencia el color de la areola del otro pezón que no fue sometido a cirugía.
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Pero también hay pacientes que perdieron sus dos senos y no hay punto de referencia, en esas circunstancias Guillermo hace “una estructura más pictórica, generando algo natural y realista”.
La importancia de la contención emocional
Guillermo ha adecuado una sala especial para realizar este tipo de tatuajes con el objetivo de preservar la privacidad de las mujeres. Además, cuenta con una psicóloga que habla con las usuarias para solventar cualquier duda y generar un ambiente agradable.
Parte importante de la contención emocional también son los familiares, quienes acompañan a las sobrevivientes de cáncer en todo el proceso.
Agrega que las reconstrucciones de areolas devuelven a las mujeres el sentimiento de feminidad y aceptación con ellas mismas. “Ya no es sobrevivir, sino volver a vivir”.
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“Volví a renacer” tras la reconstrucción de areola
Soraya narró que el tatuaje tuvo un gran impacto en su autoestima y hace más llevadero el tratamiento que debe cumplir hasta superar por completo la enfermedad.
En Ecuador, el cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente y la principal causa de mortalidad por cáncer en mujeres. Según el Global Cancer Observatory (GCO), cerca de 4.000 casos se diagnostican cada año en el país. No obstante, la mayoría son curativos.
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Por ello, es importante que las mujeres se realicen una mamografía cada año, sobre todo pasados los 40 años. Asimismo, siempre deben estar alertas a los cambios en sus senos a través del autoexamen.