Erick Fabricio Coello Saltos, un pescador manabita de 27 años, pide ayuda para costear tratamientos médicos tras sufrir graves lesiones durante un presunto ataque con drones ocurrido en altamar contra la embarcación pesquera 'Don Maca'.
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Su caso fue difundido por Radio Contacto 1080 AM y se conoce luego de que el barco desapareciera varios días en el mar con 20 pescadores a bordo, hasta que finalmente fueron localizados fuera del país.
Según el testimonio de Coello, la tripulación se encontraba realizando faenas de pesca cuando comenzaron a notar situaciones extrañas, incluyendo la presencia de un barco que se mantuvo cerca durante horas y la vigilancia de drones antes del ataque.
Coello aseguró que las detonaciones ocurrieron cuando se encontraba en la parte alta de la embarcación.
Según su versión, después ocurrieron nuevas explosiones que lo dejaron gravemente afectado y con lesiones en diferentes partes del cuerpo.
Actualmente, afirma que presenta una pérdida del 90% de la visión, además de afectaciones severas en la audición, producto de los estallidos.
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El pescador relató que, tras el ataque, se acercaron a un barco que estaría vinculado a fuerzas estadounidenses, el cual se encontraba aproximadamente a una milla de distancia.
De acuerdo con su testimonio, al ser abordados fueron apuntados con fusiles, obligados a levantar las manos y posteriormente trasladados a la embarcación, donde habrían sido esposados y encapuchados.
Coello indicó que permanecieron retenidos por varias horas antes de ser entregados a una guardacostas de El Salvador, bajo la versión de que fueron hallados como náufragos.
Según su relato, la tripulación permaneció alrededor de ocho días en El Salvador, donde fueron interrogados y recibieron atención médica.
Coello señaló que, pese a lo ocurrido, no tuvieron contacto inmediato con sus familias.
Finalmente, los pescadores lograron regresar a Manabí, donde el caso ha generado preocupación entre familiares y sectores pesqueros.
Erick Coello indicó que tuvo que acudir a servicios médicos privados debido a que no recibió la atención adecuada en el sistema público.
Sus familiares y amigos han iniciado actividades para recaudar fondos destinados a procedimientos médicos y posibles cirugías.
Además, el pescador manifestó que, tras el trauma vivido, no planea volver a trabajar en el mar. Coello es padre de un niño de cuatro años.
Los familiares del pescador y de los demás tripulantes han solicitado que se investigue el procedimiento aplicado por la tripulación extranjera y las circunstancias del ataque.
Mientras tanto, se mantiene activa una campaña de ayuda económica difundida por medios locales.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de la cuenta de ahorros del Banco Pichincha:N.º 2209135515