Cilia Flores fue capturada el sábado 3 de enero de 2026 junto a su esposo, el presidente venezolano Nicolás Maduro, durante el operativo militar de Estados Unidos en Venezuela. Abogada de 69 años, Flores se convirtió en primera dama en 2013 y es conocida dentro del chavismo como la “primera combatiente de la patria”, título con el que el propio Maduro pidió que se la identificara.
Nacida en 1956 en el estado de Cojedes, Flores ha estado vinculada al proyecto bolivariano por más de tres décadas. Su militancia comenzó en los años noventa, cuando se integró al Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) junto a Hugo Chávez y Nicolás Maduro. En 1992 formó parte del equipo de abogados que defendió a Chávez tras el fallido golpe de Estado, proceso que derivó en su indulto en 1994.
Durante las visitas a Chávez en prisión conoció a Maduro, con quien mantiene una relación desde entonces. Aunque no contrajeron matrimonio ni tuvieron hijos en común, Flores comparte su vida con los hijos de ambos de relaciones anteriores.
Flores es graduada en Derecho por la Universidad Santa María de Caracas, en 1993 fundó el Círculo Bolivariano de los Derechos Humanos y participó en la creación del Movimiento V República (MVR) en 1997. Tras la disolución de este partido, se incorporó en 2007 al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Su carrera política se consolidó con su elección como diputada de la Asamblea Nacional en el año 2000, cargo que renovó en 2005. En 2006 fue elegida presidenta del Parlamento, convirtiéndose en la primera mujer venezolana en ocupar ese puesto, que mantuvo hasta 2011. Su gestión estuvo marcada por controversias, entre ellas la restricción del acceso de la prensa al hemiciclo y acusaciones de nepotismo, por presunta influencia en la contratación de familiares.
En 2012, Hugo Chávez la designó procuradora general de la República. Tras la muerte del líder chavista y la llegada de Maduro al poder en 2013, Flores asumió oficialmente el rol de primera dama. Posteriormente, fue nuevamente electa diputada en 2015 y formó parte de la Asamblea Nacional Constituyente elegida en 2017.A finales de 2025, en medio del aumento de las tensiones entre Washington y Caracas, Maduro la incluyó en el nuevo buró político del PSUV.