Al menos 40 personas murieron, entre civiles y militares, durante los bombardeos ejecutados por Estados Unidos en Venezuela este sábado 3 de enero de 2026, como parte del operativo que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores.
La cifra fue confirmada por un alto funcionario venezolano, quien habló bajo condición de anonimato mientras se elaboran los reportes preliminares de daños.
Los ataques se concentraron principalmente en Caracas y zonas estratégicas cercanas, en las que más de 150 aeronaves estadounidenses participaron para inutilizar sistemas de defensa aérea y permitir el ingreso de fuerzas especiales.
Según autoridades de Estados Unidos, el operativo duró dos horas con veinte minutos y se ejecutó alrededor de las 02:00, hora local, cuando gran parte de la población dormía, lo que incrementó el riesgo para civiles en áreas residenciales.
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Entre las víctimas se reportan habitantes de sectores urbanos alcanzados por explosiones en viviendas y edificios cercanos a instalaciones militares. “Al menos 40 personas, incluidos civiles y soldados, murieron en el ataque”, señaló el funcionario venezolano según el New York Times, mientras se evalúa el impacto total sobre comunidades afectadas.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no hubo muertes entre las tropas estadounidenses. En cambio, explicó que algunos efectivos sí resultaron heridos durante el operativo. “Un helicóptero fue alcanzado por disparos, pero se mantuvo operativo y todas las aeronaves regresaron”, afirmó el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine.
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Tras los bombardeos, el temor se extendió entre la población civil. En varias ciudades, incluidos Caracas y zonas del litoral central, residentes reportaron sobrevuelos constantes, detonaciones y presencia de hombres armados, mientras grupos paramilitares conocidos como colectivos permanecieron mayormente replegados, según observadores y analistas.
Las autoridades venezolanas denunciaron que los ataques afectaron infraestructura civil y militar, de igual manera exigieron explicaciones a la comunidad internacional. Mientras tanto, organizaciones humanitarias advierten que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas, conforme se accede a zonas impactadas y se confirman los daños reales causados por los bombardeos.