Vistazo en alianza con Código Vidrio
Por información de inteligencia militar, las Fuerzas Armadas capturaron una lancha de fibra con 1,8 toneladas de cocaína en las costas de Manabí, a 69 millas náuticas de Manta, el primer día de abril.
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Los dos tripulantes fueron detenidos. La operación fue coordinada por la lancha guardacostas Baltra.
La embarcación había salido desde el puerto de Jaramijó, según fuentes de Inteligencia explicaron a esta alianza.
La droga capturada pertenecía al cartel mexicano Jalisco Nueva Generación, CJNG. El envío lo coordinaba su aliado local ‘Los Lobos’.
En el curso de pocas semanas, totalizaron siete las toneladas incautadas en esta zona.
Para los investigadores se abre una interrogante: ¿Creció la presencia de este cartel en Manabí, zona que tradicionalmente se asociaba a la actividad de ‘Los Choneros’ y por tanto del cartel mexicano de Sinaloa?
Cuando el líder de esta estructura, Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’ fue abatido en México, expertos en seguridad pronosticaban que el grupo se reconfiguraría a partir de nuevos liderazgos. Y que eso se vería reflejado en los territorios donde tiene influencia.
La llegada del cartel Jalisco Nueva Generación al Ecuador, a partir de 2015, trajo consigo la estrella de la muerte, en espacios públicos, en vías, puertos y en las cárceles.
El fenómeno no fue fruto de la casualidad, sino de una suma de factores. Aquí analizamos cinco.
El cartel hegemónico mexicano de Sinaloa estaba golpeado desde 2014, cuando fue detenido, por segunda vez, su cabecilla el ‘Chapo Guzmán’. Él logró escapar de prisión en 2015 y fue recapturado en 2016. “Misión cumplida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido”, escribió a las 10h19 del ocho de enero de 2016, el entonces presidente de ese país, Enrique Peña Nieto en su cuenta de la red Twitter. El ‘Chapo Guzmán’ se había escondido en Sinaloa, el estado donde había nacido y donde se sentía seguro. Luego de su detención, sus herederos intentaron legitimar la sucesión. No tuvieron éxito, advirtió en entrevista desde México el periodista mexicano Ignacio Rodríguez Reyna.
En los años previos a ese hecho, en Ecuador operaba en forma silenciosa el socio local de Sinaloa, ‘Los Choneros’. Sin levantar olas. Con socios locales que mantenían control sobre las rutas de ingreso de la cocaína desde Colombia, por Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos. César Vernaza, Oscar Caranqui y el ex capitán del Ejército Telmo Castro, respectivamente, eran estos operadores.
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Una decisión de política ecuatoriana contribuyó a fortalecer el predominio de ‘Los Choneros’ como el cartel fuerte en nuestro país. El correísmo impulsó un pacto de paz con las pandillas de ‘Los Ñetas’ y ‘Latin Kings’. Sin competencia visible a la vista, ‘Los Choneros’ consolidaron y afianzaron su accionar delictivo como actor hegemónico. Una de sus experticias era el envío de droga por el Océano Pacífico a Centroamérica y México. Pero la más importante era el envío de narcoavionetas desde pistas clandestinas. Luego del declive de Sinaloa, el campo quedó libre para el cartel Jalisco Nueva Generación.
En 2013 el gobierno de la revolución ciudadana empezó un plan para la construcción de 27 puertos artesanales: cinco grandes, 12 medianos y diez pequeños, a lo largo de todo el litoral en la costa del Pacífico, desde Esmeraldas hasta El Oro. Entre 80 y 100 millones de dólares se destinaron para este programa. Su objetivo era favorecer a casi 18 mil pescadores del litoral ecuatoriano. Inclusive se creó la empresa pública Infraestructura Pesquera del Ecuador (IPEEP). Se planeaba habilitar servicios para los pescadores artesanales, a fin de que pudieran dar valor agregado a productos de la pesca, como dorado, bonito, merluza, calamar.
En la práctica, los pescadores fueron arrinconados por el narcotráfico. El envío de drogas por mar aumentó en 26% durante los siguientes cinco años, según informes de inteligencia revisados por Vistazo. La contaminación de contenedores subió en 16%, citan esas fuentes.
En última instancia, los puertos artesanales se volvieron infraestructuras críticas para el envío de drogas por el Pacífico, una actividad que intensificó el CJNG, según inteligencia.
Todo indica que el narcotraficante Édison Prado, ‘Gerald’, quien levantó un emporio para el envío de cocaína por mar, fue uno de los contactos iniciales de CJNG. Él fue detenido en 2017, en Colombia, y posteriormente extraditado hacia Estados Unidos.
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Más recientemente, uno de los aliados locales de CJNG en Manabí fue Leonardo Briones, ‘Mexicano’, asesinado a mediados de 2025 en Manabí. Esta provincia es uno de los principales escenarios de la disputa entre CNJG, representado por el grupo local ‘Los Lobos’ y Sinaloa, asociado con ‘Los Choneros’.
Entre 2013 y 2019, los principales socios del cartel de Sinaloa para las rutas de ingreso de cocaína desde Colombia fueron asesinados.
Óscar Caranqui fue el primero. Lo mataron en 2013, cuando estaba en la cárcel de La Roca. En junio de 2019, William Poveda Salazar, ‘El Cubano’, fue asesinado y decapitado en la Penitenciaría de Guayaquil. Su cabeza fue usada como una pelota de fútbol y su cuerpo fue incinerado.
‘Los Cubanos’ fueron el grupo que había manejado el contrabando en el puerto de Guayaquil.
Con el crimen de su líder, y con la vejación a su cadáver, se estima que los nuevos actores de CJNG enviaban una señal de su intención de fortalecer su hegemonía.
En Ecuador, la violencia se intensificó en las cárceles, convertidas en espacios de gobernanza criminal, según el reciente estudio del sociólogo Renato Rivera, para la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC, por sus siglas en inglés).
El documento identifica que la violencia es “el resultado del deterioro de la autoridad estatal en los centros de privación de la libertad, lo que ha favorecido que los actores criminales asuman el control interno y la gestión de las funciones”.
Según estos hallazgos, el narcotraficante Leandro Norero, desde las sombras, habría financiado la alianza Nueva Generación, vinculada con el CJNG.
“Esta alianza reunió a ‘Los Lobos’, los ‘Chone Killers’ (ex ‘Ñetas’), ‘Los Lagartos’ (ex ‘Gorras’ y ‘Cubanos’), ‘Los Tiguerones’ y una facción de los ‘Latin Kings’, todos ellos unidos por el objetivo de eliminar a ‘Los Choneros’ y recuperar el control del sistema penitenciario ecuatoriano.
Como respuesta, Junior Roldán (‘Junior’) y José Adolfo Macías (‘Fito’) formaron un frente común.
La guerra de las alianzas empezó en febrero de 2021. El intento de asesinato de ‘Fito’ desencadenó 79 muertes en cuatro cárceles, señala el informe de Rivera para GI-TOC.
Entre 2021 y 2023 hubo más de 400 muertes en prisiones. Hasta 2024 hubo 717 crímenes. “La violencia trascendió el ámbito penitenciario”.
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En 2022, cita el estudio, el traslado de líderes y asignación de pabellones según afiliación criminal ‘coincidieron con un intento de pacificación impulsado por la Alianza Nueva Generación’. Incluyó a ‘Lobos’, ‘Chone Killers’, ‘Tiguerones’ y ‘Latin Kings’. ‘Los Choneros’ no se sumaron, lo que derivó en más masacres, afirma el documento.
Manuel Zúñiga, ‘King Majestic’, de Latin Kings, no se alineó con la iniciativa de la alianza Nueva Generación. Fue asesinado en Quito.
Que el narcolavador Leandro Norero fue un contacto para el arribo del CJNG parece un hecho.
Sus chats, desencriptados desde la aplicación Threema, revelaron una trama de corrupción política, judicial y empresarial.
Pero hay una línea de investigación pendiente. Vistazo accedió a informes que revelan la complejidad del ecosistema empresarial estructurado alrededor de la figura del 'Patrón Norero'.
Una de las empresas relacionadas a esta estructura recibió 15 transferencias que sumaron aproximadamente cinco millones de dólares en los seis primeros meses de 2018.
Todas provinieron de empresas constituidas en México, con razones sociales distintas y no relacionadas con el objeto de la compañía beneficiaria.
Esta complicada arquitectura societaria y financiera era la fachada para financiar a los grupos delictivos, que a partir de 2020 disputaron a ‘Los Choneros’ la hegemonía de la violencia.
Manabí, Guayas, El Oro, Imbabura, el Austro y ciertas provincias de la Amazonía son territorios en los cuales los operadores locales del CJNG buscan imponer su hegemonía por la fuerza. Quien lo explica es el general en servicio pasivo, Freddy Sarzosa, quien perteneció a la entidad hasta mayo de 2025 y hoy es un investigador académico. En su experiencia como director general de Investigaciones de la Policía advierte que el fenómeno de la violencia en el país se expresa en varias fases.