El Observatorio de Bienestar Animal (OBA) y la fundación Protección Animal Ecuador (PAE) presentaron este miércoles el informe “Cheap Shrimp, High Costs” (Camarón barato, costos altos). El documento, elaborado por la organización Foodrise, expone una serie de críticas técnicas respecto al impacto ambiental, climático y laboral de la producción intensiva de camarón en el país, cuyo principal destino de exportación en Europa es España.
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La publicación de este informe coincide con un momento de auge histórico para el sector acuícola ecuatoriano. En 2025, la industria alcanzó una facturación sin precedentes de 8.400 millones de dólares, consolidándose como el principal motor de la economía no petrolera del país, con una producción actual estimada en 1,2 millones de toneladas anuales.
Puntos clave de la denuncia ambiental
El reporte científico centra sus observaciones en la huella ecológica que genera el rápido crecimiento de las piscinas camaroneras, las cuales ocupan actualmente cerca de 220.000 hectáreas en la costa del país:
Situación laboral y bienestar animal
En el plano social y de manejo biológico, las organizaciones civiles incluyeron en el debate variables sobre las condiciones de trabajo y los métodos de reproducción en los laboratorios:
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Representantes de las organizaciones aliadas señalaron que el objetivo de difundir estos indicadores es promover una mayor transparencia y el desarrollo de políticas sostenibles dentro de una de las industrias más estratégicas para el comercio exterior ecuatoriano.