Alfredo Pinoargote

Reformas

L a república deviene irreformable porque se navegan  las reformas sobre crestas  de revancha, y finalmente  todo cambia pero nada cambia. 
 
Este giro pasional del reformismo ecuatoriano brota del culto a  la popularidad, y está sociológicamente demostrado que eso se logra  con las pelotas más grandes. De allí  que fútbol y básquet se impongan  a golf y tenis… el pueblo juega al  fútbol y al básquet mientras los  pelucones al golf y al tenis, futbolistas y basquetbolistas se llevan  los titulares porque juegan por la  nación y por plata, pero golfistas y  tenistas solo por plata porque sus  campeonatos solo son por plata e  individuales.
 
La república de papel lleva dos  años escuchando encendidas ofertas de reforma a todo lo imaginable, porque el dictador reformó lo  inimaginable. Nos enfocaremos  en las que pronto estarán en la  Asamblea. La laboral y la tributaria que se enmarcan en la foto  de familia de quienes pagarán el  latrocinio impune del correísmo.
 
El jueguito de pasarse la factura  empezó con las grandes pelotas del  tikitaka, donde durante varios meses se ha desenvuelto una suerte de  concurso de denuncias contra el latrocinio impune sin que se recupere  lo robado como ordenó la consulta  popular. El meollo es que pagar la  farra debe venir de recuperar lo robado y de reducir el tamaño del Estado que se infló con simpatizantes  y adherentes de Alianza PAIS, pero  nada se ha hecho. La cirugía mayor contra la corrupción mediante  comisión de expertos de Naciones  Unidas, que apoye a una fiscalía a  la que metió la mano la corrupción,  la concretaron con una comisión  que simplemente asesora al jefe del  Ejecutivo. Cuando asamblea, contraloría, superintendencias, cortes  y fiscalía tienen el deber primordial  de controlar y juzgar al ejecutivo  que ejecuta sobreprecios y despilfarros. Por tanto, nada por ahí.
 
La otra fuente que queda son  los impuestos donde usualmente  se encuentran retorcidos métodos  para meterle la mano al bolsillo  de la ciudadanía, bajo el demagógico remoquete de que  quien más gana más paga. Pero  no es así porque se ataca exclusivamente a quienes trabajan en  relación de dependencia, además  se anuncian rebajas y descuentos  a las exenciones para alimentación y medicinas así como para la  reducida población de personas  vulnerables. Mientras el Gobierno firma contratos de inversiones  con exenciones tributarias para  grandes contribuyentes amigos de  Carondelet, que forman parte del  grupo que factura el 50 por ciento  del PIB, o les perdonan intereses  y multas para sus deudas con el  Estado. Por tanto, nada por ahí.
 
Frente al no pago, del crimen  organizado que se enriqueció robándole a los pobres, de los pipones que hincharon presupuesto  y déficit, y de los que más tienen  afuera que adentro… entonces se  arma rumor por una competitividad agobiada por el costo laboral  antes que por corrupción, carga  impositiva y tramitología. Por tanto, nada por ahí.

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