Una persona privada de libertad vinculada al asesinato de Rubén Cherres recibió medidas alternativas a la prisión preventiva por medio de una acción de hábeas corpus.
Luego de cinco días de la muerte de Rubén Cherres involucrado en el entramado de corrupción de empresas públicas, su cuerpo aún reposa en el Anfiteatro de Santa Elena.
Dritan Rexhepi, albanés detenido en 2014, operaba una organización criminal dentro de la cárcel de Latacunga y mantenía comunicaciones a través de un sofisticado sistema encriptado.