El exmandatario asegura que la acusación en su contra es una “farsa armada a partir de una antigua relación de amistad” de su familia con quienes fueron contratistas de la empresa Sinohydro.
La Fiscalía investiga un esquema de corrupción orquestado desde Petroecuador, la Contraloría General y la Secretaría de la Presidencia, para el pago de coimas.