La repatriación del exministro ha sido "suspendida" amparada en la CAT de Naciones Unidas, que prohíbe deportar a una persona a un país donde pueda ser torturada o sufrir abusos graves.
La excandidata presidencial desmintió rumores y aseguró que su salida del país responde a una agenda internacional vinculada a su organización política.
Para Ecuador resulta "jurídicamente evidente que no es lícita la concesión de asilo diplomático" a Glas, quien tiene pendiente de terminar de cumplir una pena de ocho años de cárcel.