Según la FAC, el avión, que transportaba a 125 personas entre militares del Ejército, tripulantes de la Fuerza Aérea y miembros de la Policía, cayó a tierra y se incendió poco después de despegar.
La aeronave Hércules, de fabricación estadounidense, se precipitó a tierra en Puerto Leguízamo, cerca de la frontera con Perú y Ecuador. No se reportaron indicios de ataque.
La falta de comunicación, el agotamiento y el caos han convertido a los vehículos de rescate de bomberos en protagonistas de tragedias aéreas en San Francisco, Lima y Nueva York.
Pobladores del sector y equipos de apoyo acudieron rápidamente al lugar al conocer lo sucedido, pero únicamente pudieron confirmar el fallecimiento de los ocupantes.
De acuerdo a información preliminar recogida por medios locales, la aeronave se habría enredado con cables de poleas utilizados para llevar a cabo actividades de minería ilegal.
Pese a no contar con licencia oficial de vuelo, Tang defendía en redes sociales su actividad argumentando que su "experiencia práctica" le permitía manejar la aeronave con seguridad.
Este es el segundo accidente aéreo en este estado en cuestión de días, después de que el pasado jueves un helicóptero impactara contra aguas del río Hudson.
Las imágenes emitidas por cadenas de televisión como la CNN o difundidas a través de redes sociales muestran la aeronave girada al revés en medio de la pista, rodeada de nieve.
El incidente se produce después de que el miércoles un helicóptero chocara contra un avión comercial cerca del Aeropuerto Nacional Reagan de Washington, provocando la muerte de las 67 personas.
El espacio aéreo en torno al aeropuerto Reagan registra habitualmente un denso tráfico de helicópteros militares, que sobrevuelan la zona al mismo tiempo que aviones comerciales.
Al día siguiente del accidente, que dejó aproximadamente 30 fallecidos, varias fuentes azeríes y ucranianas afirmaron que habría sido un misil ruso el que causó el desastre.
Todos los supervivientes fueron hospitalizados y algunos se encuentran en unidades de cuidados intensivos, según fuentes sanitarias. Entre los heridos, hay al menos dos menores.