La Convención Nacional de Alianza PAIS, convocada para el próximo 3 de diciembre y con la presencia del expresidente Rafael Correa, es un nuevo motivo de polémica entre los dos sectores dentro del movimiento. Por un lado, quienes se identifican con el presidente de la República, Lenín Moreno, desconocen esa convocatoria; mientras que, los correístas la defienden.
El movimiento se encuentra profundamente dividido desde que Moreno llegó al poder en mayo, entre los partidarios de uno y otro bando, llegando a plantearse una situación de bicefalia.
La legisladora Marcia Arregui, alineada con Moreno, califica de ilegal la convocatoria y dijo que "será una reunión de amigos que están en contra de los que están a favor (de Moreno)".
Arregui, cree que Moreno como presidente del movimiento debió convocar a la convención, y no Gabriela Rivadeneira, como secretaria, ni Ricardo Patiño, como eventual presidente designado de la Directiva.
Por otro lado, Carlos Viteri, defendió la convocatoria y consideró que la presencia del expresidente Correa, quien es presidente vitalicio de la organización, servirá para definir posturas.
Agusto Espinosa, identificado con el ala correísta, prefiere ser cauto y esperar que pase el tiempo para definir la surte de la convención.
Al interior de AP, hay una directiva que para unos está suspendida (Gabriela Rivadeneira, Ricardo Patiño, Doris Soliz y otros 6 miembros) por el Comité de Ética de Alianza PAIS.
El Comité de Ética de Alianza PAIS liderado por Mery Verduga, suspendió el 13 de noviembre de 2017 por 6 meses a Gabriela Rivadeneira, Ricardo Patiño, Doris Soliz y otros 6 miembros luego de haber impulsado la destitución de Lenín Moreno como presidente del movimiento. Coidearios de Moreno en AP, apoyaron la sanción de los nueve dirigentes
En cambio, la directiva sancionada rechazó la decisión de la Comisión al considerar que Mary Verduga fue destituida por parte de la Dirección Nacional el 31 de octubre, y decidió nombrar a su propio Comité de Ética y Disciplina.