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¿Cómo evitar que mi mascota afecte al medio ambiente?

10 junio 2022 - Mascotas

Todo ser vivo tiene un impacto sobre la naturaleza. Los humanos que convivimos con una mascota, tenemos el deber de reducir también su huella medioambiental.

Ya se ha hablado y explicado acerca de las bondades de la esterilización animal para evitar los controles excesivos de cachorros que luego no tienen oportunidad de hogar y terminan sufriendo en las calles, por eso, hablamos con expertos para que nos dieran consejos sobre cómo lograr ser más responsables con las mascotas. Los animales, naturaleza y personas estamos íntimamente vinculados. Aunque últimamente se ha hablado de “One health” (o “una sola salud”), sobre todo a raíz de la pandemia, este concepto se conoce desde hace más de un siglo, cuando se descubrió que la salud humana y la animal están relacionadas con el entorno natural en el que coexisten. Por ello debemos considerar la huella ecológica que vamos dejando, ya que si la “salud” de nuestros ecosistemas enferma, animales y personas también lo haremos. Considerando que el número de mascotas ha crecido vertiginosamente en los últimos años, las familias que compartimos nuestras vidas con un animalito de compañía tenemos la obligación moral de reducir también su impacto ambiental.

SIETE CONSEJOS PRO MEDIO AMBIENTE

1) Adopta: Existen miles de animales a la espera de un hogar. Si compras una mascota, estarás contribuyendo a que aumente el número de individuos y, de esta forma, incrementando el consumo de unos recursos naturales finitos y cada vez más escasos.

2) Esteriliza a tu mascota: Cada ser vivo origina una huella de carbono. Mayor o menor, pero todos la tenemos. Con las fundaciones de ayuda y rescate repletas de animales, traer más crías con las nuestras en casa no solo es una irresponsabilidad ética, también es una imprudencia ecológica.

3) Compra en tu comercio local: Caminar es muy saludable tanto para ti como para tu mascota, por ello, hazlo que te acompañe a la tienda del barrio, ahí puedes comprar productos frescos para ti también sus alimentos. Con ese simple paseo estarán ambos reduciendo su huella de carbono y estarán fomentando la economía local.

4) Sé un comprador responsable: Reducir, reutilizar y reciclar son las claves para un mundo más sostenible. Aunque cada vez podemos encontrar más accesorios con la etiqueta “ecológico”, la mayoría de los accesorios para nuestras mascotas son de plástico. La producción y distribución de cualquier producto, aunque sean de materiales reciclados, contamina. Así que antes de comprar un nuevo juguete u otro collar, pensemos si realmente lo necesita.

5) Bolsitas higiénicas biodegradables: ¿Has pensado alguna vez cuántas bolsitas para recoger las heces de tu perro o cuántos kilos de arena utilizas para la bandeja higiénica de tu gato al año? Que nuestra mascota haga sus necesidades, es algo que no podemos evitar. Pero sí podemos usar bolsitas o areneros biodegradables y ecológicos. Y no, no es mejor dejar las heces en el jardín “porque es abono”. A parte de la obvia insalubridad que ello supone, éstas pueden atraer patógenos y parásitos.

6) Regala lo que ya no necesites: Decídete y hazlo, no solo tendrás más luz y espacio, sino que puedes ayudar a un amigo o a una fundación de protección animal. Si tienes algo que tu mascota ya no necesita, puedes darle una segunda vida ofreciéndoselo a otro. Eso sí, es importante que no demos cosas rotas o muy deterioradas que puedan comprometer la seguridad de otros: un arnés que no cierra bien o una pelota estropeada, pueden provocar un accidente e incluso la muerte de otro animalito

7) Apoya y utiliza cosmética ecológica: Sí, también hoy en día podemos encontrar en los comercios champús para nosotros y nuestras mascotas que respetan el medio ambiente: sin parabenos, siliconas, perfumes o colorantes. Estas sustancias, algunas derivadas del petróleo, acabarán en las aguas residuales y que no siempre pueden ser tratadas por los sistemas de depuración, pasando así a los fondos marinos y fluviales, dañando el ecosistema.

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