El arresto, que derivó en críticas a autoridades de Nueva York, se produce en medio del endurecimiento de la política migratoria impulsada por Donald Trump.
Durante el procedimiento, los agentes localizaron a los procesados en posesión del vehículo del conductor de una aplicación, además de un arma de fuego y cartuchos.
Las fuerzas militares atacaron infraestructura tecnológica destinada a monitorear accesos y movimientos en el sector, así como viviendas para retener a secuestrados.
Durante el registro del inmueble en el que permanecía la víctima, los investigadores hallaron 200 vainas percutidas, teléfonos celulares y dos motocicletas.