Hasta ahora, la Policía Nacional no ha formulado hipótesis oficiales con respecto al motivo del doble asesinato, en el que fueron efectuados alrededor de 15 disparos.
Francesca Manno, de 83 años, murió aplastada cuando cruzaba el patio de su edificio mientras un vecino de 70 años caía desde 20 metros de altura tras intentar quitarse la vida.
Los disparos efectuados durante el ataque armado ocasionaron que el funcionario perdiera el control del vehículo y se impactara contra un muro cercano.