El pasado 7 de abril, Trump advirtió que "toda una civilización" iba a morir si Irán no alcanzaba un acuerdo con Estados Unidos para poner fin a la guerra.
El líder estadounidense dejó claro que el acuerdo "garantizará la seguridad de Israel", país que "saldrá fortalecido" después de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero.
El presidente afirmó que la Armada estadounidense ya ejecuta operaciones para dar seguridad a una de las rutas clave del comercio mundial de hidrocarburos.
Ante el riesgo de un eventual ataque a instalaciones nucleares y posibles emisiones radiactivas, Irán ha iniciado la distribución preventiva de tabletas de yodo.
La situación en el estrecho ha alterado el mercado internacional del crudo y el gas después de que la Guardia Revolucionaria de Irán amenazara con atacar a cualquier barco que lo cruzara.
Se prevé que la enorme provisión de crudo proveniente de Venezuela, transportado hacia los EEUU, impida que el precio del barril se desboque tras el ataque bélico contra Irán.