Después de la salida de Francisco Rivadeneira del Ministerio de Comercio Exterior,
el sector empresarial reacciona ante la sustitución del nuevo ministro, pues les preocupa el tema sobre la implementación de salvaguardias generales a las importaciones.
Para José Camposano, presidente de la Cámara de Acuacultura, la gestión de Rivadeneira merece algunos reconocimientos. “Logra ajustar en tiempo récord ese interés del país con lo que Europa ofrecía para llegar finalmente a lo que como sector privado se buscaba, que era un acuerdo de proceso de negociación que hasta ese entonces había sido el Ecuador un país esquivo a ello”.
Agrega que
este cambio diferirá en algunos días el anuncio de las salvaguardias generales que se aplicarán a las importaciones de aquellos que productos que no constituyan materia prima o bienes de capital, pero que igual hay que estar atentos.
“Una vez más que se revise la lista de partidas que se van a aplicar para que no se incremente el costo de materias primas que, como le digo, un producto de exportación como el camarón que tiene que competir con países como India, China, Tailandia o Vietnam, cualquier costo adicional empieza restarnos competitividad y, por ende, la pérdida consecuente de aquellos mercados”.
Para el presidente de la
Cámara de Comercio de Guayaquil, Pablo Arosemena, la medida no traerá efectos positivos y lee la economía desde una perspectiva distinta a la del Régimen. “Lo que genera, efectivamente, menos divisas que salen del país, pero tienes un problema de fondo que son productos más caros en el Ecuador y eso sale del bolsillo del consumidor, y un impacto a nivel de empleo”.
Más allá de ciertos acercamientos que han tenido con el Gobierno, no se puede hablar de una política de puertas abiertas con el sector privado. “Hemos conversado de temas generales, pero ya de los temas específicos, por ejemplo, el monto de las salvaguardias, en cuánto encarecerían los aranceles, ese detalle no lo conocemos, nuestra postura es que no debería haber salvaguardias porque las restricciones al comercio y las salvaguardias no contribuyen a traer más inversiones productivas al país”.
Los sectores empresariales solo esperan el anuncio de la medida, de lo que se conoce serán salvaguardias combinadas con la aplicación de cupos de importación. La intención del Gobierno es proteger su balanza de pagos, pero hay quienes creen que no se están midiendo los efectos colaterales que estas restricciones también tienen.