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'DJ Chincha', la mujer que triunfó en un mercado dominado por hombres

9 junio 2023 - Personajes
La música ha sido el estilo de vida de María José Pino Kalil desde que tiene uso de razón. Fue su padre quien la enredó entre las canciones de Queen, Zeppelin, entre otros que marcaron la historia artística, y que también dejaron huella en su historia personal, puesto que, con el tiempo y otras influencias, le permitieron convertirse en DJ Chincha.

María José incursionó en un mundo reinado por hombres. Aunque estudió periodismo, la vida la condujo hacia la música. En sus inicios, eran muy pocas las mujeres que laboraban como disyóquey, algo que su primer mentor le dejó claro.

“Él me decía: ‘yo no tengo problema con que tú vengas acá y yo enseñarte, a mí me parece increíble que las mujeres se introduzcan más en este medio, pero yo te voy a ser súper sincero... como que la mayoría de los hombres no les tienen respeto a las mujeres DJ”, recordó Pino durante una conversación con Revista Hogar.

Decidió aprender de la profesión y cuando tenía los conocimientos suficientes, ambientaba diferentes eventos de amigos, conocidos y familiares sin pedir un pago por ello. “Era joven, tenía 23, 24 años, entonces solo me importaba como que ir a tocar, que la gente vea por ahí que estaba tocando”, dijo.

Con el tiempo, la anhelada pregunta llegó: “¿cuánto cobras por presentarte?”, algo a lo que Pino no supo contestar, puesto que nunca pensó que su hobby se convertiría en un empleo. A partir de entonces, su carrera despegó y decidió seguir creciendo. Sin embargo, no fue hasta la llegada de la pandemia que su carrera estalló.

Un día en casa, encerrada por la ola de COVID-19 y con ansias de salir de fiesta, DJ Chincha decidió arreglarse junto a su familia y hacer una fiesta en la terraza de su morada. Comenzó a tocar y decidió transmitir en vivo. En aquel momento, solo sus 10 amigos más cercanos se conectaron, pero la pasaron tan bien que el evento digital improvisado duró dos horas.

Tras ello, comenzó a hacerlo con más frecuencia, hasta que llegó a un punto en el que miles de personas la observaban a través de la pantalla, pertenecientes a Ecuador y otras partes del mundo. “Por muy cliché que suene: sigan intentándolo (sus sueños), que cuando uno le mete como que pasión a lo que hace eventualmente tiene su recompensa”.

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