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No abuses del bisturí

21 julio 2021 - Bienestar
Culturizar a la población con información sincera, basada en valores éticos a través de los riesgos y el abuso de las prácticas estéticas es un ideal al que todos deberíamos apuntar.

A mis 15 años me realicé una cirugía plástica y me acuerdo claramente que cuando ingresé en el quirófano, uno de los doctores me preguntó que cuál sería mi próxima cirugía estética, si implantes de senos o una liposucción, “una vez que empiezan, siempre vienen por más”, fueron sus palabras. En ese momento, y al igual que ahora, me quedé sorprendida por la naturalidad con la que aquel doctor habló, porque en mis planes no estaba realizarme nada más a futuro.

Independientemente de mi caso, la verdad es que sí existen personas que se vuelven adictas a estas prácticas o que pueden caer en manos de especialistas que se aprovechen de la situación, que ofertan procedimientos innecesarios, buscando el lucro económico en los pacientes. Por eso, es fundamental hablar sobre la práctica ética en las cirugías plásticas. El Dr. Marcelo Bedoya Freire, especialista en cirugía estética y de reconstrucción, con más de 25 años de experiencia, nos habla del tema.

En busca de la “perfección”

La adicción a las cirugías plásticas está ligada a pacientes que tienen problemas de autoestima o que buscan satisfacer estereotipos sociales, nos comenta el especialista. Estas personas, con inconformidad en su aspecto físico, muchas veces son las más manipulables y pueden caer en la tentación de obtener resultados milagrosos, que pueden atentar contra su salud y bienestar.

Tal fue el caso de Carolina (41), que hace algunos años se sometió a una serie de operaciones estéticas llegando a estar más de 8 horas en un quirófano, quitándose grasa de múltiples partes del cuerpo a la vez. En este testimonio, la paciente no sufrió ningún percance, sin embargo, el doctor Bedoya resalta que prácticas de este tipo pueden traer graves consecuencias por el largo periodo de exposición, al querer hacer varios procedimientos en una sola ocasión.

Estos pacientes son complejos y “deberán ser manejados con mucha prudencia, honestidad y se tendrá que evaluar profundamente sus intervenciones, incluso con ayuda psicológica”, indica el experto. Estas personas pueden terminar con daños permanentes e irreparables en el tejido muscular y en la piel, así como presentar cicatrización excesiva, o modificar su apariencia a tal punto que terminan desfigurándose, como ha sido el caso de algunas estrellas famosas.

El factor humano, antes del negocio

“Con la proliferación de especialistas sin la completa formación o sin títulos acreditados que se dedican a prácticas estéticas, pensando solamente en réditos económicos, se han degenerado los valores éticos y morales del ejercicio profesional honesto”, comenta el cirujano. Cuando un paciente consulta por un problema y el médico empieza a ver más defectos físicos sin que el paciente lo haya referido “es un síntoma anormal que habla de la rectitud del profesional”.

Para no caer en manos de profesionales que carecen de calidad humana, ética y moral, el doctor aconseja al público informarse sobre la preparación del médico, títulos, años de experiencia, acreditación por parte del gobierno y de una sociedad de cirugía plástica que le respalde, y, si es posible, referencias por parte de pacientes que fueron operados por dicho profesional.

De lo contrario, se pueden cometer iatrogenias severas y muchas veces irreversibles, por ejemplo, ser víctimas de biopolímeros o substancias extrañas al organismo como silicón líquido, infiltrados en cara, mamas, glúteos y piernas que producen graves y nefastos efectos colaterales, no solo donde fueron aplicados sino, inclusive, a nivel de otros órganos corporales, produciendo daños inmediatos o mediatos y a largo plazo muerte.

No todo es cirugía

Detrás de un paciente hay un sufrimiento producido por el problema que está consultando y en ese sentido el médico debe llegar al corazón y hablar con claridad ante los procedimientos. Existen algunas cirugías que pueden evitarse si se mantiene una alimentación saludable y ejercicio constante. Por ejemplo, “las deformaciones de cuerpo en personas que engordaron, tonificación muscular y crecimiento de este para solucionar ciertas atrofias producidas por falta de actividad física, evitando la colocación de prótesis que irán a cubrir o disimular estos defectos temporalmente dando un falso equilibrio corporal”, explica el cirujano.

Fomentar una vida saludable, cambiar la mentalidad y motivar la autoestima del paciente a través de una buena alimentación y ejercicio debería ser la premisa de todos, tanto de pacientes como doctores. “La cirugía plástica siempre debe estar ligada a la honestidad, ética y honradez del médico especialista”, añade el experto y, también, de la consciencia los pacientes sobre los peligros a los que se exponen.

¿y qué pasa con el botox?

El abuso de la toxina botulínica puede producir atrofia de los músculos faciales, al igual que una afectación de la cobertura cutánea u otros efectos colaterales. Por ello, de la misma manera, el especialista recomienda que antes de realizar este procedimiento se debe hacer un análisis clínico y exhaustivo: “el éxito de una buena colocación es poner donde sea necesario, manejar dosis adecuadas, y siempre encaminada a un resultado óptimo, sin alterar el movimiento facial armónico”.

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