Guayacine: el club de Guayaquil que busca crear un espacio para los amantes del séptimo arte

El proyecto, impulsado por estudiantes de la Universidad de las Artes, funciona en una biblioteca al combinar proyecciones con foros de análisis sobre las películas. c

Hace ocho meses, un espacio en la Biblioteca de las Artes, ubicado en el centro de Guayaquil, se convierte en una experiencia en la que se ve, habla y aprende de cine. Y por eso su nombre: “Guayacine”, donde, además de las proyecciones, organizan foros en los que el público puede discutir sobre la fotografía, el sonido, las actuaciones, la puesta en escena y el mensaje de cada película.

La iniciativa fue impulsada por Eddy Reyes, estudiante de tercer semestre de la carrera de Cine, quien presentó la propuesta al director de la carrera. Aunque inicialmente recibió una respuesta negativa porque ya habían existido otros clubes con esta misma finalidad en la institución, el joven de 30 años insistió hasta conseguir la autorización para ponerlo en marcha.

Desde entonces, el proyecto ha incorporado a otros estudiantes y, con la ayuda de la difusión en redes sociales, ha ampliado su convocatoria hacia personas externas a la universidad.

¿Cómo funciona este club?

La dinámica de Guayacine comienza con la exhibición de una película o cortometraje, ya sea clásica, como El club de la pelea o Tarde de perros, o producciones independientes. Luego de la proyección, la agenda continúa con un foro abierto al público. Antes de cada función, los asistentes conocen que podrán participar en una conversación posterior sobre distintos elementos de la obra y lo que el director busca transmitir.

La selección de películas responde también a una intención, dice Reyes, la de relacionar las historias que aparecen en pantalla con el contexto que vive la sociedad guayaquileña. Por eso, los ciclos han abordado diversos temas, desde la violencia y sus efectos psicológicos hasta las historias de gánsteres, siempre vinculados con la coyuntura actual.

Conozca las próximas funciones de Guayacine

Reyes explica que "hasta ahora, el cineclub ya realizó dos ciclos. Uno de Crímenes perfectos y otro de crímenes imperfectos. La fase actual se titula Ciclo de la vida de los gánsters y empieza desde este 29 de agosto. Esta selección de películas relatan historias de ascenso, ambición y caída", distribuyendo sus títulos en esta agenda:

  • Cara cortada (Brian de Palma, 1983): sábado 29 de agosto.
  • Buenos muchachos (Martin Scorsese, 1990): sábado 14 de septiembre.
  • Una historia del Bronx (Robert de Niro, 1993): sábado 26 de septiembre.
  • El padrino (Francis Ford Coppola, 1972): sábado 10 de octubre.
  • Después, Reyes adelanta a Vistazo que el club cerrará su programación de este año con un ciclo dedicado a las narrativas psicológicas, con películas como La isla siniestra, Oldboy y El maquinista.

    Autogestión impulsa espacios que hablen de cine en Guayaquil

    La creación del cineclub se relaciona a la experiencia de Reyes en la producción audiovisual. Él realizó cortos, participó en festivales y un proyecto con un equipo de producción de más de 20 personas. Esta experiencia le permitió conocer la economía que se necesita para hacer cine.

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    Así, decide profundizar en el análisis cinematográfico, con la idea de crear un espacio dedicado a estudiar películas con otros. Hoy, el equipo del club asumió la difusión y construcción de una identidad visual, mientras buscan crecer más allá de las proyecciones.

    Entre sus planes está producir contenidos audiovisuales propios para sus redes, ampliar la comunidad y, a largo plazo, aspiran a contar con una sala de cine para las cintas, en espacios de conversación para un público más amplio.

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    Por ahora, Guayacine continúa sus ciclos de películas en la Biblioteca de las Artes y difundirá las próximas fechas a través de sus redes sociales. Su apuesta parte de una idea concreta. Crear, desde Guayaquil y con los recursos disponibles, un lugar en el que el cine no termine cuando aparecen los créditos.