El probable triunfo de Fujimori en esta ocasión supondría el retorno del fujimorismo al gobierno de Perú después de 26 años de la dimisión de su padre.
Con una diferencia de unos 3.000 votos a favor de Sánchez sigue el empate técnico entre ambos, ahora con una leve ventaja para el candidato izquierdista.
La elección entre Fujimori y Sánchez se resolverá de manera muy ajustada, a similitud de las dos anteriores elecciones, que se definieron por apenas 40.000 votos de diferencia.
Fujimori, administradora de 51 años, apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Pese a la desilusión política, la mayor preocupación del peruano es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión.
Expresidentes e intelectuales latinoamericanos marcaron sus posiciones frente al balotaje argentino del domingo, que decidirá quien será el próximo mandatario del país.