Apnea en Ecuador: ¿Cómo es la experiencia de explorar el océano a puro pulmón?

Aislarse del ruido y controlar la respiración bajo el agua atrae a cada vez más personas que buscan calma en el mar.

Juan Roldán, instructor de apnea en la ciudad de Guayaquil en el océano
Ligia Proaño Fabara

Contener la respiración bajo el agua puede parecer un acto extremo. Sin embargo, para quienes practican apnea, no se trata únicamente de resistencia física, sino de una forma distinta de relacionarse con el océano: es una experiencia de conexión profunda con el mar y con uno mismo.

LEA TAMBIÉN: Lobos marinos de Galápagos aparecen en playas de Esmeraldas y Ministerio activa protocolo ambiental

Así lo vive Juan Roldán, instructor y deportista ecuatoriano que desde hace más de una década encuentra en el agua un espacio de calma. A sus 37 años, Roldán ha participado en campeonatos nacionales e internacionales, logrando en 2022 el récord panamericano en dinámica con bialetas tras recorrer 208 metros bajo el agua sin respirar.

Controlar la mente a través de la respiración

La apnea consiste en aguantar la respiración de manera voluntaria bajo el agua, ya sea flotando de forma estática o descendiendo varios metros en mar abierto. "La respiración es la base de todo; regula el sistema nervioso, hace que nos calmemos y permite permanecer más tiempo abajo", asegura Roldán.

En un entorno donde todo ocurre rápido, sumergirse obliga a desacelerar. Para el deportista, el simple hecho de aislarse del ruido exterior ayuda a concentrarse en lo importante, convirtiendo a esta disciplina en una vía de escape mental y física para muchos de sus alumnos.

Más allá de los récords: El encuentro silencioso con la fauna marina

Al practicar apnea no existen motores ni burbujas que alteren el entorno. El cuerpo entra al agua en total silencio, lo que reduce la sensación de invasión en las especies marinas, que suelen acercarse por pura curiosidad. En Ecuador, la diversidad permite avistar desde arrecifes de colores hasta mantas gigantes, ballenas jorobadas y tiburones.

Roldán recuerda con especial emoción dos momentos que lo marcaron: nadar junto a un tiburón ballena en Salango, provincia de Manabí, durante la pandemia y un imprevisto encuentro en las Islas Galápagos con una orca que se alimentaba en la zona. "Hay cosas que uno siente allá abajo que cambian la manera en la que ves el océano", afirma.

Juan Roldán junto a un tiburón ballena en Ecuador.

Ecuador como destino para descubrir el mar a puro pulmón

Aunque Galápagos concentra la atención internacional, el Ecuador continental posee escenarios privilegiados como la Isla de la Plata en la provincia de Manabí, una zona rica en corrientes y alimentación que atrae a gran cantidad de fauna marina.

LEA TAMBIÉN: Estudio revela que carne de tiburón se vende como corvina en doce mercados de la Sierra ecuatoriana

Este potencial ha impulsado el turismo sostenible en el país. A través de Apnea Guayaquil (Escuela de actividades Subacuáticas), se enseñan técnicas de respiración y seguridad que permiten a los estudiantes descender entre 10 y 12 metros de profundidad en mar abierto, promoviendo una relación más consciente con el entorno y apoyando a las comunidades locales que viven del turismo marino.

Instagram