Las intensas lluvias que cayeron sobre Guayaquil el domingo 11 de octubre de 2026 no solo colapsaron avenidas y acumularon agua en varios sectores de la ciudad. El temporal también inundó las madrigueras, derribó nidos y alteró los hábitats de la fauna urbana, obligando a cientos de animales a buscar refugios secos en patios, techos, bodegas y garajes.
LEA TAMBIÉN: La OPS advierte sobre los riesgos para la salud que dejará El Niño entre 2026 y 2027
Ante el incremento de avistamientos de animales silvestres en zonas residenciales tras las precipitaciones, la Fundación Proyecto Sacha difundió una guía práctica de actuación. La organización enfatizó que estas especies no buscan atacar, sino resguardarse, y recordó que una mala reacción por temor o desinformación puede derivar en accidentes domésticos o daños a la fauna nativa.
Cinco situaciones comunes y cómo actuar en el hogar
LEA TAMBIÉN: Sin rastros de la ballena azul en Galápagos: El Niño altera la ruta del gigante marino
La entidad recordó que la regla de oro es observar antes de actuar y jamás manipular animales silvestres con las manos descubiertas, especialmente murciélagos, por riesgo de contagio de enfermedades.
Sanciones por hacer daño a la fauna silvestre y canales de denuncia
El Código Orgánico Integral Penal (COIP), en su artículo 247, sanciona los delitos contra la flora y fauna silvestres con penas privativas de libertad de uno a tres años a quien cace, capture, recolecte, extraiga, mantenga, posea, transporte, trafique, comercialice o dañe ejemplares de especies de la fauna silvestre.
LEA TAMBIÉN: Fundación Oso Palmero nace para investigar y conservar la fauna silvestre de la Costa ecuatoriana
Asimismo, el Código Orgánico del Ambiente prevé multas económicas e infracciones administrativas severas para la tenencia o maltrato de animales silvestres.
En caso de presenciar agresiones, cacería o comercialización de especies vulnerables, la ciudadanía puede canalizar sus denuncias e informes de emergencia ante las autoridades competentes: