La villa italiana de las orgías y el poder político | Vistazo

La villa italiana de las orgías y el poder político

Redacción Miércoles, 21 de Agosto de 2019 - 15:58
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¿Qué dirian las paredes de la villa San Martino, en la ciudad italiana de Arcore, pudieran hablar?
 
Esta residencia en Italia ha sido protagonista de algunos episodios oscuros de la historia de ese país: fue la residencia de Silvio Berlusconi, exprimer ministro, y donde realizaba sus controvertidas noches de "bunga bunga".
 
 
El magnate italiano de los medios de comunicación y figura de la política de ese país estableció allí su cuartel general en los años noventa. Es el lugar en donde ha perfilado su personaje, pulido su imagen de showman y su estrategia como político y como empresario de la televisión, la construcción y el deporte. 
 
Es una de las mansiones más fastuosas de Italia.
 
¿Qué hay en el pasado de esta mansión?
 
La mansión pertenecía al marqués Camillo Casati Stampa. 
 
Al aristócrata le gustaba que su esposa se acostara con otros hombres mientras él miraba, tomaba fotos. Llegó a acumular más de 1.500
 
Sin embargo, en 1970, su esposa se enamoró de uno de esos compañeros de cama. Cuando el marqués los descubrió los mató y después se suicidó. 
 
La fortuna de Casati quedó en manos de su única hija. Y cuando cumplió los 21 se fue a Brasil y ordenó a su abogado vender todo el patrimonio inmobiliario.
 
En 1974, empresario de la construcción, Silvio Berlusconi, compró la villa por una mínima parte de su valor: 130.000 dólares.
 
¿Qué ocurrió con la edificación?
 
Tras su reestrucuración y remodelación, Berlusconi levantó un despacho con baño, dormitorio y jacuzzi, según publica la Revista de Verano, de Diario El País. 
 
En 2010, los jueces destaparon el escándalo sexual por el que acabó condenado por abuso de poder e inducción a la prostitución de menores. Luego fue absuelto.
 
Tres de las invitadas relataron lo que ocurría en aquellas bacanales: mujeres disfrazadas de monjas, de Ronaldinho, de Barack Obama y de otros adversarios, para “hacerle reír”.
 
En el documental My Way, Berlusconi muestra la sala. Se trata de una habitación aséptica, con las paredes llenas de cuadros y una gran mesa llena de candelabros y preparada para varias decenas de comensales.
 
La bailarina Karima El Mahroug, más conocida como Ruby robacorazones, acudió a las fiestas siendo menor.
 
Ella habla de una sala con una barra en el centro rodeada por chicas desnudas bailando.
 
Así eran las noches de "Bunga Bunga" en la mansión gigante de Berlusconi.