"La noche de la Usina": Ladrón que roba a ladrón | Vistazo

"La noche de la Usina": Ladrón que roba a ladrón

Cultura

"La noche de la Usina": Ladrón que roba a ladrón

Ileana Matamoros Martes, 09 de Agosto de 2016 - 12:37

El Premio Alfaguara 2016, “La noche de la Usina”, del argentino Eduardo Sacheri, es una emocionante novela que combina policial, romance, western y corralito.

Son las vísperas del congelamiento de fondos bancarios de 2001, que en Argentina se conoció como “corralito” (dos años antes en Ecuador habíamos sufrido nuestro “feriado” bancario ¿No es curioso que usemos nombres tan simpáticos para nombrar episodios así de trágicos?). En el ficticio pueblito de O’Connor, en algún lugar de esa gran planicie que es la provincia de Buenos Aires, sus mil habitantes viven la crisis como un sopor. Allí ya casi no pasa el tren, y los mayores se van quedando sin jóvenes a quienes contar historias sobre unos lejanos días mejores. De pronto a alguien se le ocurre un negocio, una modesta audacia empresarial que podría revivir la economía del lugar. Varios y disímiles personajes apuestan todos los ahorros de su vida en la idea. Pero en medio del corralito, sufren una muy especial estafa: lo pierden todo. Cuando descubren una posibilidad de recuperar su dinero aplican lo de ladrón que roba a ladrón y se transforman en una improbable y astuta banda justiciera. Hay que seguir a estos personajes y su curioso plan inspirado en películas y novelas policíacas, para entender qué mismo pasó la misteriosa noche de la Usina. Es la quinta novela del argentino Eduardo Sacheri, la ganadora del premio Alfaguara 2016, que acaba de llegar a las librerías de Ecuador.


La historia se desarrolla en medio del llamado
"corralito bancario" que en 2001 congeló el
dinero de cientos de miles de argentinos.

“La noche de la Usina” fue elegida entre 707 participantes al conocido certamen literario que otorga 175 dólares de premio. Es “una novela coral, ágil y emotiva, con muchos elementos de lo mejor del thriller y el western. Pampa y política, tiempos muertos de vida cotidiana y diálogos muy vivos con un trasfondo crítico lleno de suspenso en el que la rabia fecunda es compatible con el humor más fresco”, consideró el jurado. La primera novela publicada por Eduardo Sacheri fue “La pregunta de sus ojos” (2005), llevada al cine en 2010.

Dirigida por Juan José Campanilla, protagonizada por Ricardo Darín y bajo el nombre de “El secreto de sus ojos” fue un gran éxito de crítica y taquilla, ganó el Óscar a la mejor película en habla no inglesa. Sacheri estuvo a cargo del guion junto a Campanella. Su segunda novela (“Araoz y la verdad”, 2008) fue adaptada al teatro, y la tercera (“Papeles en el viento”, 2011) también tuvo su versión cinematográfica y fue una de las películas argentinas más vistas del año pasado. Dado el éxito y las características de “La noche de la Usina”, lo más probable es que llegue pronto a la gran pantalla.

La forma que elige el autor para desenrrollar la intriga de “La noche de la Usina” se anuncia desde el prólogo: alguien, años después de aquella noche, la recuerda y relaciona con el método del cuenta cuentos de un viejo circo que visitaba el pueblo, cuyas historias parecían no ir a ninguna parte, pero que igual encantaban al público hasta el final. Sacheri usa capítulos y personajes como pinceladas puntillistas: de cerca son colores puros, pero en conjunto, ya vistas desde atrás como quien se aleja para entender un plano, se van mezclando a la vista para dar forma a un universo de minuciosos matices. Es un relato contado por piezas, que alterna los puntos de vista, pone al lector a recorrer los pasos y el pensamiento de los protagonistas –con quienes se establece una empatía inmediata–, pero también asistimos a la intimidad de sus enemigos, de tal forma que nos identificamos con la incertidumbre que embarga a uno de los personajes principales: ¿será “que casi todos los hijos de puta se creen que son buena gente”?


 El protagonista de “La noche de la Usina” se
inspira en el filme "Cómo robar un millón"
(1966), con Peter O’Toole y Audrey Hepburn,
para desarrollar su plan.

“En 2001 recién estaba empezando a publicar, yo era un profesor de historia a tiempo completo, estábamos con enormes dificultades, tenía a mis hijos muy chicos y una enorme duda de cómo iba a hacer para sostener a mi familia. Recuerdo estar con mi hija en brazos, que tenía un año, pensando, ¿cómo salgo de esto? Creo que un poco les transferí a mis personajes esas dudas”, explicó un emocionado Sacheri en su primera rueda de prensa después de conocer el veredicto del Premio Alfaguara. Aunque aclaró que no tuvo la pretensión de hacer una novela política “no busco metáforas o referencias extrapolables, soy más de pensar en personas que en gobiernos al momento de escribir mis libros”, y que más bien se trata de una historia que se plantea el camino del policial y el suspenso donde “hay unas pequeñas personas jugándose la vida en un sueño que, mirado de afuera, puede ser bastante minúsculo”.