Gobierno de Kast propone elevar la jornada laboral hasta las 52 horas semanales en Chile

La polémica propuesta busca reformar la emblemática ley de las 40 horas -similar a la de Ecuador-, desatando el rechazo de la oposición por el temor a una precarización del empleo.

La histórica jornada laboral de 40 horas semanales en Chile, un logro que comparte con Ecuador y Venezuela como los únicos países de la región con este límite, está en la mira. El gobierno del ultraconservador José Antonio Kast alista la presentación de un proyecto de ley que permitiría elevar las horas de trabajo hasta un máximo de 52 semanales mediante un sistema de promedio.

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La propuesta ha desatado una intensa ola de críticas y rechazo, liderada por figuras clave de la oposición como las exministras Jeannette Jara y Camila Vallejo.

Crisis de empleo: la justificación del Gobierno de Kast

El ministro del Trabajo chileno, Tomás Rau, justificó la iniciativa señalando que busca flexibilizar el mercado laboral ante el persistente deterioro del empleo en el país austral.

La urgencia detrás de la medida responde a cifras macroeconómicas como la tasa de desempleo en Chile, que trepó al 9% entre febrero y abril de 2026 (su nivel más alto en casi cinco años). Además, se registra una pérdida de 70.000 empleos formales en el país desde 2022, según la Central Única de Trabajadores (CUT).

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La oposición denuncia un "retroceso" en los derechos laborales

La reacción de la oposición y de los creadores de la ley original no se hizo esperar. Jeannette Jara, exministra del Trabajo y promotora de la ley de 40 horas promulgada en 2023, criticó duramente la propuesta en redes sociales:

Ahora quieren cambiar la forma de distribuir la jornada para que existan muchas semanas de hasta 52 horas semanales. Es decir, vamos a pasar de semanas de 40 horas a semanas de 52", sostuvo Jara.

La norma de las 40 horas fue catalogada en su momento por el expresidente Gabriel Boric como "histórica" e "indispensable" para el bienestar social.

En Latinoamérica la jornada de 40 horas semanales ha sido exclusiva de Ecuador, Chile y Venezuela. En la mayoría de la región se trabaja en promedio, 48 horas a la semana.

¿Flexibilidad o precarización?

Por su parte, el ministro Rau defendió el plan argumentando que no se establecerá un límite fijo de 52 horas, sino que se modificará el método de cálculo para promediar las 40 horas en un período anual, imitando el modelo de varios países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Según el oficialismo, esto beneficiará a sectores con alta estacionalidad, como la agricultura y el turismo, y ayudará a combatir la informalidad.

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No obstante, para la exvocera de Gobierno, Camila Vallejo, la propuesta debilita directamente la calidad de vida de la clase trabajadora.

No se trata que después te digan: ‘No, mira, te vamos a compensar’. La pregunta de fondo es ¿quién puede tener una buena vida trabajando 52 horas en una semana? Es decir, más de 10 horas al día", argumentó Vallejo.

El paquete de reformas del Ejecutivo de Kast también contempla impulsar los contratos por hora (un proyecto estancado en el Congreso chileno desde 2018), además de incentivos al empleo femenino y la capacitación.