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Karol Noboa: “No soy de estereotipos”

Con una carrera de 30 años en la comunicación, esta carismática quiteña, amante de la radio y de la vida, nos muestra su lado más cálido e íntimo.

21 noviembre 2022 - Personajes

Son las 4 de la tarde y ella entra a la cabina de radio a poner “El mundo de cabeza”, programa que conduce a diario en FM Mundo y en donde se escucha la voz de una Karol fresca, espontánea y muy transparente, sin poses. No tiene reparos en contarle a su audiencia cómo se siente o lo que le pasa en su día a día, y así mismo sucede en su cuenta de Instagram donde tiene 131 mil seguidores que admiran su estilo de vida.

“Cuento historias, hago preguntas, provoco risas”, dice el perfil de la comunicadora que comenzó a los 15 años en radio, en la época en que todavía se usaban acetatos y cartucheras. “Yo era mi operadora, programadora y todo... yo vengo de la vieja escuela de hacer radio”, nos cuenta Karol, quien comenzó con un programa de rock llamado “Señales de humo”. Ese era solo el inicio de una larga trayectoria, pasando por La Bruja, JC Radio, La Mega, y por canales de televisión como Ecuavisa, donde estuvo en programas como “Está Clarito”, “Así Somos”; y en “Yo me llamo”, de Teleamazonas.

Está comprometida con Juan José Salgado, su compañero de vida, y con quien tiene a Lola, su perrita, a la que cuida con total amor y entrega.

Tu vida ha girado mucho en torno a la radio. ¿cómo eres en el trabajo?

Soy exigente, respetuosa. Sí tengo, a veces, ese humor negro, esa forma de decir las cosas no tan polite (educada), sino que soy mucho más directa. Sí lo soy y podría ser que no a todo el mundo le cuadre, pero es la personalidad. La gente que trabaja en mi panel tiene cuatro cosas importantes: ser los mejores profesionales, ser buenos comunicadores, tener personalidad, y lo principal, tener buen sentido del humor, porque nos reímos mucho. Nos reímos mucho de nosotros mismos y no hay resentimientos; nos molestamos, me gusta que me molesten y me gusta mucho reírme de mí, y hablo mucho de mi vida.

$!Foto: Sebastián Encalada (@sebastian.encalada)

Más allá del campo profesional, ¿qué disfrutas hacer?

Me encanta estar en la casa, soy súper hogareña, por eso mi espacio, en mi casa, trato de hacerlo lo más lindo, a mi gusto. Me encanta la decoración y estoy siempre cambiando. Creo que mi segunda carrera habría sido decoración.

Yo sé que la gente me relaciona mucho con la moda porque soy muy visual, no me quiero encasillar, porque soy auditiva también, me encanta escuchar podcast, y tengo muchos que los sigo constantemente, gente muy fuerte... Como yo digo, escucha podcast y no repliques lo que escuchaste, escucha varios y haz tu propio criterio.

Es muy importante que escojas a quien admiras porque probablemente vayas hacia ese rumbo.

Y tú a quién admiras...

Yo admiro mucho a mi madre, con sus defectos y virtudes.

La gente te ve como “fashionista”, ¿lo eres?

Me encanta vestirme bien, me encanta el fashion, ser un modelo a seguir, y ser criticada también. ¿por qué te pones esto que es muy “oversized?” me preguntan. Me encanta tener esas conversaciones con respeto, con cariño. Me encanta esa comunidad que se tiene en Instagram que decide escucharte o verte por decisión propia. Eso me gusta, aunque las redes sociales también son muy absorbentes y a veces me agotan, pero también hay una comunidad muy linda, la “no tóxica”.

¿En las redes qué te gusta decir?

Las redes sociales creo que tienen una gran responsabilidad, porque antes los medios de comunicación estaban monopolizados, había cuatro medios de comunicación y listo. Pero ahora tú tienes tus medios de comunicación que son tus redes y, así tengas 100 seguidores, son 100 personas que te pueden estar escuchando. Entonces hay que tener mucha responsabilidad en lo que se dice.

Yo comunico, trato de que la gente se ría, que la gente aprenda, me gusta aprender de la gente... Eso hay en mis redes.

$!Foto: Sebastián Encalada (@sebastian.encalada)

¿Cómo te va con el deporte?

Me gusta trotar. Yo soy la mujer de excesos, entonces, hace diez años hice pesas, comía muy sano, tomaba suplementos, era súper fit. Y, luego me di cuenta que había gente que “tenía una vida” y yo no tenía vida, me engañaba. Decía: “a mí no me gusta la Coca Cola, no como pizza” (se ríe) y ¿por qué? ¡Sí me gusta la coca cola, sí como pizza! Así que creo que hay que balancear. Yo he ido descubriendo porque no hacía ese balance, era puro trabajo, gimnasio, comida sana... Después dejé de hacer ejercicio, es decir, otra vida. Y ahora, trato de no exigirme, no trato de ser esa mujer “fitness”...Pienso que la actividad física es muy importante, procuro salir a trotar todos los días, pero más que por verme bien, te juro que es como una terapia, es mi forma de meditar. Pienso, escucho podcast, es tiempo para mí, me encanta trotar.

Háblame de Lola... es como tu hija, ¿cierto?

Sí, Lola es como nuestra hija, es rescatada, es lindísima. Y... por casualidades de la vida siempre quise tener un weimaraner y justo llegó a nuestras vidas. Me encanta la raza. Una amiga que tiene uno nos hizo el acercamiento, y ella siempre dijo “los weimaraners son especiales” y en realidad Lola es muy especial. Y llegó en una etapa súper linda porque estuve en un proceso de fertilidad largo, de un poco más de tres años, costoso, doloroso, anímicamente y bueno, es durísimo tener un proceso de fertilidad. Siempre le digo a la gente que si se van a meter en esto tienen que saber los pros y los contras.

¿Hace cuánto pasó esto?

Antes de la pandemia, cuando comenzó la pandemia ahí paramos. Fue porque quedé embarazada, perdí el bebé, me hicieron un mal procedimiento, una negligencia médica, entonces, era muy difícil la implantación, dejé pasar mucho tiempo, entonces entramos en este proceso de fertilidad y había meses en los que funcionaba, otros no funcionaba. Han sido cosas difíciles de aceptar ... Me topé con muchas mujeres dentro del proceso que me escribían; éramos un grupo de apoyo y me encontraba con mujeres que tenían la presión de ser mamás por varios lados, por su familia, por su pareja. Tenía la bendición de no tener esa presión, sino la mía misma, mis ganas, creadas, tal vez, porque nunca fui muy maternal, nunca estuvo dentro de mis planes tener hijos... pero luego dije: “¿Por qué no?” e intentamos pero fue muy difícil, y todo se paró.

Si yo le puedo dar un consejo a una persona que no está en la etapa, mentalmente, para ser madre, yo sí le diría que se tome el tiempo de hacer la congelación de óvulos. Si a mí me hubieran dicho a los 35 “congela tus óvulos”, que es la etapa máxima para congelar óvulos, lo hubiera hecho, y mi proceso no hubiera sido tan costoso, tan largo...tan todo lo que fue.

¿Cómo es tu concepto de ser mujer?

Lo que pasa es que yo no tengo un concepto de ser mujer, sino de ser humano. No me gusta esto de encasillar a la mujer en la feminidad, en la masculinidad, en “esto es hecho para el hombre, esto es hecho para la mujer”, no. Tiene que ver más con tratar de ser un buen ser humano y eso significa pensar si a mí me gustaría que me hicieran lo que yo estoy haciendo. Si no me gusta, evidentemente estoy actuando mal. Cuando tienes duda pregúntate: ¿te gustaría que te lo hicieran a ti? ¿no te gustaría? Entonces, no está bien. Nada más, vivir bajo ese concepto de no hacerte daño, amarte, y... vivir en paz es algo que básicamente he perseguido y que me gusta.

¿Te sientes libre?

A veces, es que todo depende. Por ejemplo, yo amo hacer radio pero siento que la radio es un espacio que requiere 100 % de mi tiempo y es lo único que me esclaviza, aunque no lo creas, porque tengo que estar en un horario. Amo hacer radio, amo, amo, amo... quisiera poder hacer radio desde cualquier lugar del mundo. Entonces siento que no puedo viajar mucho, pero me encanta. De todas formas las redes están en un celular que lo vas llevando, escoges tus horarios, en cambio la radio es un horario que tengo que cumplir (se ríe). ¡Pero lo amo, amo hacer radio! Y, por ejemplo, cuando no estoy en la radio por 10 días, muero por regresar... Pero, además, la libertad tampoco está en lo físico, sino que está en lo mental, en cómo te sientes. Me siento más libre ahora en que probablemente todas estas preguntas y respuestas no las hubiera dado antes, con temor al qué dirán, miedo, porque es tu vida, porque es muy privada, pero ahora no me da miedo compartir, entonces soy muy libre de decir lo que sea sin miedo a juzgamientos.

¿Cómo crees que las mujeres pueden encontrar independencia?

En el desarrollo personal. Definitivamente, saber lo que te apasiona... ahora es mucho más fácil porque hay más herramientas, hay muchos movimientos femeninos que apoyan en ese plan de buscar la independencia. No tener independencia hace que las mujeres sufran violencia, por ejemplo. Entonces, ayuda psicológica, hay más herramientas, pero hay que abrirse a encontrarlas, a buscarlas, a escucharlas.

¿Tus mayores deseos en este momento?

Después de la pandemia creo que nos ha quedado una lección de no pensar en un futuro muy lejano, sino un futuro cercano. Ahora es vivir el día a día. Sin entrar en el cliché del “aquí y el ahora”, pero en realidad sí creo que los conceptos han cambiado de que no eres multitask, de que hay que hacer una sola cosa y hay que hacerla bien, de vivir en paz y estar aquí ahorita, en este momento. No pensar en un futuro ni en un pasado. En el pasado para levantarse y tomar impulso, no para quedarse cómoda en el sillón y viviendo desde el victimismo, sino tomar impulso y decir “esto me ha servido”. Y en el futuro porque así es el ahorro, porque he aprendido con mi experta de finanzas en la radio que si tú ahorras sin un fin probablemente te gastes esa plata, pero cuando tienes un fin, ya sabes que ese es tu objetivo, por eso sí hay que marcarse metas a corto plazo, no a largo plazo porque el camino te va mostrando nuevas cosas.

¿Cómo es un día tuyo?

¡Uy! Son todos diferentes... Lo único seguro es la radio, de 4 a 6 pm. Lo único seguro es “El mundo de cabeza”, de ahí, es lleno de eventos, animaciones, invitaciones, almuerzos con amigas, estar con la Lola, verme una serie, terminar de leer un libro, trotar, o sea, no soy de tener una rutina.

¿Para ti qué es la belleza?

No tiene nada que ver con lo físico definitivamente. Es algo que se percibe, que se siente, que se ve. Es como cuando una persona entra a un lugar y sientes paz. Es eso, cómo te sientes.

¿Algún referente que tengas?

Yo escucho mucho radio de afuera, México, Colombia, Argentina, pero no es que sean referentes 100 %. No soy de “este estilo es lo mío”, porque hay cosas que no me gustan y que sí me gustan, entonces trato de armar mi propia imagen de mí.

¿Qué haces para trabajar tu interior?

Estoy metida mucho en escuchar podcast, y de todo tipo. Imagínate que ayer empecé a escuchar un podcast de Kim Kardashian, porque además no soy de estereotipos y sé que mucha gente puede decir que las Kardashians pueden ser muy banales pero para mí es una cultura pop súper arraigada y valoro el esfuerzo de los nuevos artistas como Bad Bunny, que no me gusta su música, pero digo “es que este hombre algo tiene que tener porque no puede ser que llegue a tanta gente”. Entonces nunca le quito mérito a todo lo que está ahí. Y soy muy curiosa entonces en Spotify empecé a escuchar “The System”. Eso es lo que hago para trabajar en mí misma, escuchar estos podcast de superación, pero a la vez de biografías, de vida, por ejemplo The System es de otra cosa totalmente diferente, Kim Kardashian está hablando de cómo el sistema carcelario es tan deficiente en Estados Unidos, porque ella tiene esa causa. Entonces me gusta porque está muy bien producido y te dice la realidad. Porque también estamos llenos de podcast que te dicen lo mismo de superación personal.

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