Entre 2024 y 2026, tres brotes de ranavirose provocaron una reducción del 83% en la población de la perereca-macaco (Phyllomedusa distincta) en una laguna de la Reserva Particular del Patrimonio Natural Santuário Rã-Bugio, en Guaramirim, Santa Catarina, Brasil.
El caso representa el primer registro de mortalidad masiva de anfibios asociada a ranavirus en América del Sur. El hallazgo llamó la atención de los investigadores debido a la elevada mortalidad observada entre los renacuajos y a la recurrencia de los brotes.
Tres brotes de ranavirose
Durante el período analizado, los investigadores registraron tres episodios de mortalidad en la misma laguna. En total, fueron recogidos 324 renacuajos muertos, de los cuales 315 pertenecían a la especie Phyllomedusa distincta.
Los análisis mostraron que cerca del 88% de los animales examinados dieron positivo para ranavirus. Además, los ejemplares infectados presentaban lesiones compatibles con la enfermedad, como hemorragias cutáneas, edema y alteraciones en los tejidos.

El estudio, publicado en la revista Biodiversity and Conservation, también señala que el patógeno puede afectar a otros grupos de animales, incluidos reptiles y peces. En los renacuajos, la infección puede provocar lesiones graves, necrosis y hemorragias.
El papel del clima seco
Los investigadores observaron que los brotes fueron más graves durante períodos de condiciones secas. La reducción del nivel de agua puede concentrar a los anfibios en espacios más pequeños, lo que favorece el contacto entre los animales y puede contribuir a la propagación del patógeno.
Además, los períodos de baja humedad pueden afectar las condiciones fisiológicas de los anfibios y aumentar su vulnerabilidad a la enfermedad.
Una amenaza para los anfibios
La reducción registrada en la población de Phyllomedusa distincta plantea preocupaciones sobre los efectos de la ranavirose en especies nativas de la Mata Atlántica.
Sin embargo, los investigadores señalan que todavía es necesario ampliar el monitoreo para determinar el alcance del problema y saber si el virus está presente en otras poblaciones.
El seguimiento en la RPPN Santuário Rã-Bugio continuará para evaluar la presencia del patógeno en áreas cercanas. La investigación también puede ayudar a comprender mejor cómo las condiciones ambientales influyen en los brotes y cuáles son las medidas más eficaces para reducir su propagación.













