Lavar y secar los platos es una tarea repetitiva que se realiza a diario. Por lo tanto, el espacio que ocupa el escurridor es importante, sobre todo en cocinas pequeñas.
En Finlandia, existe una solución que permite secar y guardar los platos casi simultáneamente: el astiankuivauskaappi, un armario escurridor instalado sobre el fregadero.
¿Cómo funciona el escurridor finlandés?
El sistema sustituye las estanterías cerradas convencionales por rejillas metálicas o estructuras abiertas. Después de lavar los platos, estos se colocan directamente en los compartimentos del armario. El agua cae por gravedad hacia el fregadero, mientras la circulación de aire ayuda a eliminar la humedad.
De esta manera, no es necesario utilizar un paño ni trasladar los platos mojados a otro escurridor. Los utensilios permanecen dentro del propio mueble hasta que se secan y quedan almacenados.

Además, el aprovechamiento del espacio vertical permite mantener completamente despejada la encimera. Los platos pueden colocarse de forma vertical, mientras vasos, cuencos y cubiertos ocupan otros compartimentos.
¿Quién creó esta solución?
El modelo moderno del armario escurridor fue desarrollado entre 1944 y 1945 por Maiju Gebhard, investigadora e inventora que trabajaba en el Instituto Finlandés de Eficiencia del Trabajo. Su objetivo era reducir el tiempo que las personas dedicaban a secar y guardar los utensilios después de cada comida.

Los primeros modelos fueron fabricados en madera y su producción comenzó en 1945. Posteriormente, las rejillas de alambre revestido se incorporaron al diseño y el sistema terminó convirtiéndose en un elemento habitual de las cocinas finlandesas.
¿Se puede adaptar a una cocina?
La idea puede reproducirse siempre que el armario esté instalado directamente sobre el fregadero y cuente con una estructura que permita el correcto drenaje del agua. También es importante dejar espacio entre los utensilios para favorecer la ventilación.
Para evitar malos olores, se recomienda retirar los restos de comida antes de colocar los platos, limpiar periódicamente las rejillas y comprobar que el agua caiga directamente dentro de la cuba.
Así, este truco finlandés para secar la vajilla aprovecha la gravedad, la ventilación y el espacio vertical para eliminar una tarea cotidiana y mantener la encimera libre.













